CONTEXTUALIZACIÓN DE FENÓMENOS SOCISALES, POLÍTICOS Y ECONÓMICOS.

BIENVENIDO AL SEMESTRE.

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A continuación les presento el mapa del módulo con las unidades de aprendizaje que abordaremos en el semestre y los contenidos de la primera unidad:

 MAPA DEL MODULO CONTEXTUALIZACIÓN…

1.1

A. Identificación de sociedad.
 Características de la sociedad.
 Definición de sociedad.
 Pautas y valores sociales.
 Tipos de sociedad.
 Tradicional.
 Industrial.
 Postindustrial
B. Identificación de las funciones de la sociedad.
 ¿Qué es un fenómeno social?
 El orden social.
 Actores sociales.
 Estatus.
 Rol sociales.
 La interacción social.

1.2

A. Análisis de la evolución de las estructuras sociales.
 Origen del grupo.
 Características del desarrollo del grupo.
 Tipos de grupos sociales.
 Transición de un grupo simple a un grupo compuesto.
B. Identificación de la evolución de las funciones de la sociedad.
 Organización social.
 Enfoque para interpretar la sociedad: estructural funcionalismo y materialismo histórico.
 Elementos de la organización social.
 Cambios de función sociales como respuesta a sus necesidades.
 Definición de institución.
 Clasificación.
 Desarrollo y posicionamiento de las instituciones.
 Establecimiento de la institucionalización.

Chicos aqui les mando el archivo de las lecturas que realizaremos CONTEXTUALIZACIÓN DE FENÓMENOS SOCIAL, POLÍTICO Y ECONÓMICO

:LECTURAS DE CONTEXTUALIZACIÓN EN LOS ÁMBITOS PERSONAL Y PROFESIONAL

VIDEOS DE FENÓMENOS SOCIALES:

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Les recuerdo que aquellos estudiantes que no lleven la tarea y los materiales solicitados no tendrán derecho a ser evaluados. Les dejo el documento con las lecturas y actividades para clase. Ahora las actividades y tareas se describen al final de cada lectura.

CONTEXTUALIZACIÓN DE FENÓMENOS SOCIALES, POLÍTICOS Y ECONÓMICOS

 

Instrucciones: Realizar la lectura de texto. Las tradiciones Históricas en México: La Cultura grecolatina (Ramírez, 2009) páginas 53-69.

  • Comentar en equipo la lectura e identifica los elementos importantes de ella.

A pesar de la lejanía en el tiempo y las discontinuidades a través de la historia hay muchos elementos de las antiguas culturas de Grecia y Roma que están presentes en nuestra sociedad. Los conceptos de democracia, ciudadanía y política; el humanismo, la importancia de la libertad, el derecho romano, las matemáticas, la medicina, diversas técnicas de construcción y modelos arquitectónicos; la celebración de los juegos olímpicos y muchas otras manifestaciones se han integrado en la llamada cultura occidental, de la cual en gran medida los mexicanos formamos parte.

Hay, sin embargo, otros factores de dichas culturas que quedaron erradicados a partir del predominio de la cultura judeo-cristiana, como son la libertad de expresión abierta en ciertas prácticas religiosas, llegando a manifestaciones de insulto hacia los dioses; las representaciones teatrales vinculadas con cultos religiosos de la fecundidad y la sexualidad, y las expresiones públicas y explícitas de la sexualidad en el arte.

GRECIA.

Periodización de la historia griega:

Desde el VII milenio antes de nuestra era (a.n.e.), los grupos humanos que se asentaron en distintas zonas de lo que después fue el mundo griego, desarrollaron sociedades neolíticas (de la Edad de Piedra Pulida), es decir, basadas en la economía agrícola y con nuevas actividades como el pastoreo, el comercio, la cerámica y la producción de textiles. Con la economía agrícola apareció el producto excedente que permitió sobrevivir en épocas de difícil cosecha. Las guerras y las migraciones de las sociedades neolíticas se relacionan con dificultades en las técnicas de cultivo o con el abastecimiento de productos básicos. Múltiples restos de ofrendas y objetos rituales revelan la existencia de religiones asociadas con los fenómenos naturales y con las actividades agrícolas. En la mentalidad de los antiguos griegos aparecía la figura de un ser mítico, Pelasgo, que se concebía como el primero que construyó casas y que aprendió a cultivar, lo que enseñaría a los primeros seres humanos a quienes se denominaba pelasgos.

Posteriormente se desarrolló en la zona griega la cultura del bronce, cuyos casos representativos son la sociedad minoica y la sociedad aquea, que heredaron elementos culturales a los griegos posteriores.

CULTURA MINOICA O CRETENSE

Creta fue el escenario de la cultura minoica llamada así en honor del legendario rey Minos. Durante el cuarto milenio a.n.e., los pobladores de la isla vivían de la agricultura, producían cerámica y construyeron las primeras ciudades. Pero a finales del tercer milenio se produjo un cambio debido a la llegada de migrantes procedentes de Asia Menor, que pertenecían a una civilización más avanzada y conocían el manejo del bronce. Éste fue el inicio del minoico medio, que se caracterizó por la construcción de grandes centros de poder y la expansión marítima. Sus barcos de velas y remos, que recorrían sobre todo las costas del Mediterráneo oriental eran su fuerza primordial, de manera que pudieron imponer en otros pueblos el pago de tributo y condiciones de intercambio comercial, por lo que se puede hablar de una talasocracia o imperio marítimo. Cnosos se convirtió en el centro más poderoso de la isla de Creta, aunque también hubo otros importantes, como Festos, Haghia Triada y Mallia.

Los centros de poder minoico eran asentamientos con grandes palacios que poseían una estructura laberíntica. (Párrafo incompleto según el libro)

Los cretenses vivían de la agricultura, el comercio y la artesanía. Cultivaban muchos de los productos más típicos del Mediterráneo (trigo, cebada, higos, peras, uvas, olivo), que completaban con productos ganaderos (bueyes, cerdos, cabras) y pesqueros (pulpo, atún). Creta tenía amplias redes de intercambio comercial vía marítima con otros pueblos. Dentro del palacio, los artesanos fabricaban una extensa variedad de piezas de cerámica de distintos tamaños y para los granos había grandes jarrones que llegaban a medir hasta dos metros con motivos decorativos vegetales y animales, algunos realistas y otros estilizados, así como líneas espirales.

La religión minoica era naturalista. Los cretenses adoraban principalmente a una deidad femenina, la Señora de la Naturaleza; también al Señor de los Animales y, la más representada, era la Señora de las Serpientes, animal que aparecía enroscado en sus brazos. Uno de los cultos más famosos es el del toro, que recuerda a la figura del Minotauro.

 

 

CULTURA AQUEA O MICÉNICA

El pueblo aqueo transmitió a los griegos diversos elementos culturales. Procedentes del norte de Europa, los aqueos ocuparon la actual península de los Balcanes hacia el año 2 mil a.n.e. En los siglos siguientes se desplazaron por diversas zonas que después conformaron la Hélade: Macedonia, Tesalia, Beocia, el Ática y el Peloponeso. En el siglo a.n.e. iniciaron una expansión marítima, cuyo primer objetivo fue la isla de Creta, conquistada debido a que en aquellos tiempos el poder minoico se encontraba debilitado. Posteriormente, los aqueos continuaron su trayectoria

de conquista hacia Chipre, las islas del Mar Egeo y Asia Menor, hasta llegar a la zona de la Tróade, hecho que se conecta con la legendaria guerra de Troya. De esta forma, los aqueos se convirtieron en la nueva talasocracia del Mediterráneo oriental.

Los aqueos estaban organizados en una confederación de reinos (según la tradición eran doce), independientes en cuanto a su gobierno y economía, pero unidos en empresas bélicas y en algunas festividades religiosas. Cada reino estaba encabezado por un rey y la sede del poder se ubicaba en una acrópolis, es decir, en lo alto de una colina había un conjunto arquitectónico rodeado por gruesos muros, cuyo núcleo era un palacio. Las excavaciones arqueológicas han dejado al descubierto restos de palacios aqueos, principalmente en Micenas, Tirinto, Pilos, Atenas, Tebas y, como se señaló arriba, en Cnosos.

El rey aqueo o wanax, como aparece mencionado en algunas tablilla tenía un poder centralizado, similar al del Minos cretense, ejercía funciones administrativas, judiciales, legislativas, ejecutivas, militares y religiosas. Las tablillas registran dos vocablos junto al de wanax: el de lawagetas y el de potnia. El primero se ha identificado como un jefe del ejército y la segunda es una figura femenina a la que se ha atribuido identidad de diosa o de reina

La sociedad aquea estaba dividida en gens o familias amplias, que al crecer formaban fratrias y éstas a su vez filias, que eran los grupos más amplios. En este conjunto había familias dominantes que conformaban la nobleza gobernante, de manera que la sociedad adquirió una estructura jerarquizada.

Los palacios aqueos, al ubicarse en la parte superior de las colinas y estar amurallados, estaban diseñados para la defensa. En la acrópolis de Micenas se halla una pieza de arte notable, la llamada Puerta de los leones, con dos esculturas de leones dispuestos simétricamente, que se miran de frente separados por una columna. La cerámica y las pinturas de los palacios acusan una fuerte influencia minoica.

Las tablillas son registros administrativos que contienen información sobre productos que entraban y salían de los palacios, como se indicó, se refieren a tributos de los pueblos dominados, ya sea en especie, tierras o trabajo. De los productos agrícolas se mencionan trigo, cebada, lino, higos, cilantro, ajonjolí, apio, menta; de los ganaderos, toros y vacas, bueyes, cabras, ovejas, cerdos, caballos. También se registran productos derivados como carne, leche, vino, lana, huevo y miel, además de metales como oro, plata, cobre y bronce.

Otras construcciones notables de los aqueos son las tumbas. Las más representativas son del tipo tholos, a las que se accedía por un largo corredor o dromos.

Uno de los aspectos más interesantes de la cultura aquea es su religión, pues en las tablillas se registran nombres de dioses que pueden identificarse con los ulteriores dioses griegos, como Zeus, Hera, Atenea, Ares, Apolo, Artemis, Dionisos y otros.

Tradicionalmente la guerra de Troya se ha ubicado en el año 1250 a.n.e., y esto coincide con la etapa culminante de la conquista aquea en el Egeo. Hay muchas dudas y debates sobre la veracidad de la versión homérica de esta guerra: la toma e incendio de Troya por los aqueos después de que algunos de sus guerreros, ocultos en un caballo de madera, penetraron en la ciudad. Los arqueólogos no aceptan esta historia, cuyo único sustento es haber encontrado las ruinas de una ciudad y restos de fuego en algunas partes. Por otro lado, hay versiones de un debilitamiento de los reinos aqueos debido a las cada vez más lejanas y costosas guerras, con una ausencia de poder que pudo haber ocasionado usurpaciones. Lo cierto es que entre los siglos XIII y XII a.n.e. se produjo el derrumbe de los reinos aqueos. Pero hay otro elemento, la llegada a la Hélade de una serie de grupos que en su conjunto se denominan “dorios”.

La invasión doria fue resultado de una migración de pueblos de origen indoeuropeo que ocupó territorios y conquistó a sus habitantes o bien, los empujó fuera de sus lugares de origen y éstos, a su vez, buscaron otras tierras donde asentarse.

ÉPOCA HOMÉRICA

A raíz de la invasión doria, surgieron distintas formas de sociedad en lo que fuera la región dominada por los aqueos. Tales diferencias se dieron en función de las condiciones particulares de cada territorio y el impacto que ahí tuvo la invasión. Hubo zonas que no fueron ocupadas debido a la pobreza de su suelo, como fue el caso de Atenas, pues los invasores buscaban tierras fértiles. Otras, en cambio, fueron conquistadas y los dorios se impusieron sobre la población nativa. Y en la zona de Jonia fue donde se formó la sociedad homérica, cuyo retrato es expuesto principalmente en el poema heroico la Odisea.

La estructura económica de la sociedad homérica giró en torno de pequeñas comunidades cuyo núcleo era el oikos, formado por una familia con una parcela y una casa. Dadas sus dimensiones reducidas, las familias del oikos eran grupos pequeños que vivían con cierta independencia de la gens tradicional, si bien en la sociedad homérica se conservó para otros fines —como el de las guerras— la división de gens, fratrias y filias.

Los poemas homéricos sugieren la importancia que en esta sociedad adquirió el consumo de carne, por lo que se criaba principalmente ganado vacuno y bovino, además de puercos, ovejas y cabras. Entre los productos agrícolas destaca el trigo, la vid, el olivo, higos, peras, castañas, ajos y cebollas, entre otros. Al lado del tradicional aceite de olivo, aumentó el consumo de leche y queso, y se hizo cotidiano beber vino. Las técnicas agrícolas consistían en el uso del arado y el abono. La mujer en esta sociedad ocupó un papel dependiente económicamente del hombre y, por lo tanto, quedó subordinada a su autoridad. Sin embargo, la figura femenina era respetada dentro de la familia

Las familias homéricas en los primeros tiempos vivían en condiciones similares, pues todos al emigrar habían padecido de peligros comunes e inseguridad. Pero paulatinamente surgieron diferencias en el seno de la sociedad. La guerra era una actividad que confería honor a los triunfadores y los convertía en héroes.

En la sociedad homérica el gobierno recaía en la gerusía, que era el conjunto de jefes de cada gens, quienes dirigían tanto la vida interna como la externa de la comunidad. El rey homérico o basiléus dirigía al ejército y durante las campañas era la máxima autoridad. Pero no tenía los poderes centralizados del Minos cretense o del wanax aqueo, pues en tiempos de paz, si bien participaba en algunas funciones con la gerusía, quedaba subordinado a las decisiones de ésta.

La vida homérica giraba alrededor de las actividades del oikos y de la guerra. El valor guerrero era la cualidad humana más apreciada y, a su lado, el honor y la astucia. La amistad se tenía en alta estima porque se convertía en una alianza, de la que cabía esperar lealtad.

En el mundo homérico se desarrolló una concepción religiosa que transformó las creencias tradicionales, pues surgió una religión humanista que algunos estudiosos han calificado de revolucionaria. Esta humanización posteriormente se extendió a otros campos de la cultura griega como la filosofía y las artes.

En la sociedad homérica desapareció la escritura, pues ya no había palacios en los que entraran y salieran grandes cantidades de productos, por lo tanto no era necesario llevar registros escritos. Los poemas homéricos, la Ilíada y la Odisea, se divulgaron mediante tradiciones orales y constituyen una de las riquezas culturales de esta época. La figura de Homero, de quien hay toda una serie de discusiones denominadas “la cuestión homérica”, se convirtió desde la antigüedad en uno de los autores más respetados

ÉPOCA ARCAICA

La mejora de las técnicas de agricultura, la autosuficiencia del oikos, la acumulación de bienes muebles en algunas familias y el trabajo esclavo, produjeron un incremento de la población, por lo que la antigua propiedad familiar resultó insuficiente. se permitió legalmente la enajenación de tierras, con lo que surgió la propiedad privada sobre los bienes inmuebles.

Entre las formas de enajenación de las tierras, cabe mencionar las deudas que los campesinos de escasos recursos contraían en épocas difíciles (guerras, inundaciones, entre otros factores), poniendo como garantía sus tierras La esclavitud por deudas se extendió en los primeros tiempos de la época arcaica.

Se conformó una sociedad de clases. Los aristoi eran los propietarios de las mejores y más extensas tierras. Los georgoi eran los pequeños campesinos. Los thetes eran jornaleros sin tierras. Artesanos (demiurgoi) y comerciantes (con distintas denominaciones de acuerdo con su práctica específica), no tenían tierras pero sí un pequeño capital que les permitía vivir por cuenta propia. Al final de la escala social, los esclavos eran en sí mismos propiedad privada o posesión estatal, dependiendo del lugar.

El comercio y la artesanía adquirieron un carácter privado y los griegos iniciaron un intercambio a nivel internacional. Como queda dicho, en la época arcaica los griegos colonizaron distintos lugares del Mediterráneo y del Mar Negro. La circulación de textiles, cerámica, metales y otros productos requirió de un sistema de pesos y medidas y las monedas griegas comenzaron a circular. El comercio griego se desarrolló vía marítima, por lo que hubo innovaciones en las técnicas de navegación (en esta época apareció el trirreme, embarcación con tres hileras de remeros) y se construyeron puertos.

Como resultado de estos cambios surgió en el mundo griego la polis, una nueva forma de Estado que comprendía un pequeño territorio (si se compara con los estados actuales), definido por fronteras naturales, con un núcleo urbano y una zona rural conformada por aldeas. La artesanía y el comercio se concentraron en la parte urbana, en mercados y barrios especializados. De ahí que también muchos cultos se trasladaran a la ciudad y se construyeran templos. Y dado que la población se concentró en las ciudades, éstas fueron el foco de la vida política. El ágora era una plaza con funciones de mercado y con el tiempo se convirtió en centro de reuniones políticas. Cobró importancia la figura del ciudadano, hombre libre perteneciente a la polis con una serie de derechos y obligaciones para con su comunidad y cuya principal obligación era el servicio militar. La libertad comenzó a concebirse como una condición humana valiosa, pues sólo los que poseían libertad gozaban de derechos y podían tomar decisiones en mayor o menor medida con respecto a su porvenir. Ahora bien, la situación económica también era importante pues solamente el que era propietario podía ser plenamente libre.

En la polis de la época arcaica hubo dos formas principales de gobierno: la aristocracia y la tiranía. La primera se dio como resultado del fortalecimiento de los aristoi, quienes dominaron la política a través de la gerusía, organismo que impartía justicia y legislaba en función de los intereses de ese grupo. La tiranía fue producto de las luchas sociales, pues en el conflicto de intereses por las tierras. El tirano era respetado por su comunidad y sólo cuando algunos tiranos abusaron del poder, el cargo se desprestigió.

Dentro de las distintas formas de desarrollo destacan dos extremos, el de Esparta y el de Atenas. La polis espartana se formó a raíz de la invasión doria y de que los conquistadores ocuparon el territorio de Laconia y Mesenia. Los espartiatas conformaron una aristocracia y eran el único grupo que gozaba de derechos de ciudadanía. Los ilotas no sólo carecían de libertad y de cualquier derecho, sino que, en el caso de ser requeridos debían participar en las guerras apoyando a Esparta. Debido a sus condiciones de vida llegaron a rebelarse en forma masiva. Un tercer grupo eran los periecos, personas libres pero sin derechos, que al parecer se dedicaban al comercio y a la artesanía; eran marginales, pues la principal rama económica era la agricultura.

Todos los grupos sociales debían participar en la guerra, por lo que la educación tenía un carácter militar.

Esparta tenía una forma de gobierno aristocrático. Como se puede apreciar, los reyes tenían poderes limitados.

Por su parte, Atenas representaba la forma más desarrollada y dinámica de polis en la época arcaica. Ahí se produjeron los cambios que se han mencionado: el surgimiento de la propiedad privada sobre la tierra, la aparición del comercio y la artesanía privados, el crecimiento de la esclavitud, el desarrollo de clases sociales, así como conflictos sociales en torno a la posesión de tierras.

La época arcaica no sólo fue un periodo de transformaciones económicas, sociales y políticas, sino que se llevó a cabo una revolución en el campo cultural. Una de sus manifestaciones fue la reaparición de la escritura ya en lengua griega, lo que se vincula tanto con las necesidades comerciales de llevar registros, como con las luchas políticas y la aparición de leyes escritas. Pero la escritura fue más allá, llegó al campo de la literatura. Otro de los aspectos culturales revolucionarios fue la aparición de la filosofía en relación con la ciencia. La llamada escuela de Mileto intentó explicar los fenómenos de la naturaleza, ya no a través del mito sino con la observación de la realidad y con un método crítico-racional. Una escuela decisiva fue la pitagórica, en Crotona (Italia), dejó importantes aportaciones para las matemáticas, con estudios de los números, la elaboración del famoso teorema de Pitágoras y la idea de un universo con un orden matemático, lo que a su vez influyó en el concepto de armonía en el arte. Así surgió la dialéctica en la filosofía.

La cultura de la época arcaica también fue el germen de las ciencias sociales.. Entre los siglos VI y V a.n.e. aparecieron relatos de viajes, descripciones de razas humanas, de costumbres y de acontecimientos históricos. Es decir, surgieron elementos de etnología, geografía, antropología, politología e historia.

En la religión griega de la época arcaica había dos tipos de cultos: los públicos y los secretos. Los públicos correspondían a festividades religiosas que podían ser locales (de una aldea rural), centrales (que competían a toda la polis, como las Panateneas en Atenas) y las comunes a todos los griegos (como las Olimpiadas o los cultos en Delfos). Los cultos secretos o misterios se realizaban en torno a deidades específicas (por ejemplo, Dionisos y Deméter) y los participantes debían someterse a un rito de iniciación para ingresar en una sociedad secreta. Entre los griegos también tuvieron auge los oráculos, una forma de adivinación de origen ancestral, que sin embargo adquirió tintes políticos. La pitonisa entraba en estado de trance para decir en forma simbólica lo que supuestamente la deidad le comunicaba.

Las artes de la época arcaica fueron el origen del arte griego clásico. En arquitectura se desarrolló el templo sostenido por columnas y coronado por un frontón, cuya planta se componía de pronaos y naos. También surgieron los órdenes dórico y jónico. En la escultura se dio un proceso de aprendizaje del manejo de la figura humana, en cuanto a su anatomía, movimiento y expresión. Sin embargo, en lo general las figuras arcaicas presentan cierta rigidez y sólo aparece esbozada una sonrisa: la “sonrisa jónica”. Escasamente existen restos de pintura de este periodo y en ellos se ve la misma búsqueda que en la escultura con respecto a la figura humana. En cambio hay una gran variedad de piezas de cerámica, pues eran objetos apreciados en el comercio internacional. En cuanto a estilos, al principio predominó una cerámica geométrica, posteriormente una con influencia oriental decorada con motivos vegetales y animales, para llegar a la de figuras negras con fondo encarnado.

 

 

ÉPOCA CLÁSICA

En el siglo VI a.n.e., los griegos de Jonia quedaron sometidos al imperio persa, como resultado de una expansión que se inició durante el reinado de Ciro el Grande y que abarcó amplias zonas, desde Asia Central hasta la zona sirio-palestina y Egipto. Pero en el año 500 a.n.e. se inició una insurrección de los jonios, lo que tradicionalmente se ha fijado como el comienzo de la época clásica en Grecia.

El levantamiento de los jonios fue sofocado por el aparato militar persa, pero los acontecimientos tuvieron un gran impacto en los sucesos posteriores. Dado que los atenienses habían apoyado a los jonios durante la insurrección, los persas, al frente del rey Darío, organizaron campañas militares a Grecia continental. Esto es lo que se ha denominado Guerras Médicas (492-449 a.n.e.), que fueron relatadas en detalle por Heródoto.

Durante las guerras contra los persas se utilizaron espías, embajadores y diferentes estrategias militares.

Durante el conflicto con los persas se había establecido una liga panhelénica cuya dirección estuvo a cargo de los espartanos, pero cuando pasó el peligro de invasión a su territorio no les interesó continuar en la guerra. En cambio, los atenienses tenían la intención de desalojar a los persas del Helesponto para imponer sus condiciones comerciales, pues los persas habían dejado el dominio del comercio marítimo de esta zona en manos de los fenicios

Mientras tanto, en el interior de Atenas se suscitaron conflictos políticos entre los aristócratas, que daban prioridad a los intereses vinculados con la tierra, y los demócratas, que representaban a los comerciantes y artesanos, los cuales se habían beneficiado con la guerra. En este contexto apareció un nuevo líder, Pericles, quien se enfrentó a la aristocracia y fue elegido sucesivamente como estratega. La asamblea popular o ecclesia se convirtió en el principal órgano de gobierno; ahí se designaban a los magistrados por elección o sorteo, se decidían las leyes y se ejercían funciones judiciales.

En medio de estas circunstancias se produjo una gran confrontación en el mundo griego, que desde la perspectiva del historiador Tucídides era la mayor de cuantas guerras habían existido. La Guerra del Peloponeso (431-404 a.n.e.) enfrentó a Atenas y Esparta a causa de sus rivalidades. La Guerra del Peloponeso fue una lucha por la hegemonía. La guerra se desarrolló primeramente en la Hélade, después se trasladó a Magna Grecia y Sicilia y, por último, se involucraron los pueblos de Jonia, aliados de los atenienses pero descontentos ante su dominio. En la fase final se unieron la liga del Peloponeso y los aliados inconformes de Atenas con los persas, quienes vieron una oportunidad para volver a intervenir en los asuntos griegos y fortalecerse. La guerra concluyó con la derrota de Atenas, que perdió su imperio y en su interior se produjo una crisis económica.

En las décadas que siguieron a la Guerra del Peloponeso se presentaron nuevos enfrentamientos por la hegemonía. Esparta la mantuvo por un tiempo, pero chocó con los intereses de los persas, quienes se aliaron a las póleis descontentas ante el poder espartano (Tebas, Corinto, Argos y Atenas

Las guerras por la hegemonía contribuyeron al quiebre de la economía de las póleis. La crisis afectó a unos y benefició a otros. Uno de los sectores más perjudicados fue el de los pequeños campesinos, pues la guerra destruyó sus cultivos y muchos optaron por vender su tierra a bajos precios, lo que fue aprovechado por sectores con suficientes recursos económicos

En medio de tales acontecimientos la cultura griega floreció como continuidad de lo que surgió en la época arcaica. El racionalismo y el humanismo permearon la cultura de esta época. En el campo de la filosofía, Parménides, de la escuela de los eleatas, sentó las bases de la lógica y la metafísica en torno a la idea del ser inamovible y absoluto.

A esta época corresponden los filósofos Sócrates, Platón y Aristóteles. Sócrates se ocupó de los asuntos humanos en un contexto en que la polis todavía daba una identidad. La política, los cultos, la familia, el matrimonio, la educación y la moral eran los temas que le preocupaban, todos sometidos a una revisión crítica a través de la mayéutica (un método de inducción a través del interrogatorio del interlocutor). Su discípulo, Platón, fundó una academia y sus ideas, expuestas en sus Diálogos, han sido objeto de revisión y de polémica a través de los siglos. Platón, que inició lo que se denomina filosofía idealista, concebía que la verdad radica en las ideas y que éstas son esencias y, como tales, entidades inmutables. Platón, que vivió en medio de la crisis del mundo griego clásico, diseñó un plan para salvar a la polis, consistente en la distribución de funciones entre los ciudadanos. Una parte debía producir los bienes y servicios; la otra se ocuparía en exclusiva de la guerra y la defensa de la polis.

En la época clásica se lograron avances en el campo de la medicina, en la que destacó la escuela hipocrática. Con base en la observación de casos particulares y el registro de datos acerca de las enfermedades, la escuela hipocrática desarrolló por primera vez un método experimental. En la actualidad se le reconoce cada vez más que los médicos, para ejercer su profesión, deben prestar el juramento hipocrático.

La poesía y el teatro tuvieron en esta época un desarrollo floreciente, pues recibieron el apoyo gubernamental. En la época clásica destacaron la tragedia, la comedia y el drama satírico. Las obras que nos quedan corresponden a la tragedia y a la comedia. La tragedia presentaba un asunto serio en relación con el pasado mítico y llegaba a una solución fatal. La comedia presentaba un asunto del presente que llegaba a un final festivo. Los poetas trágicos de los que se conservan obras completas son Esquilo, Sófocles y Eurípides, Y de la comedia antigua sólo quedan obras de Aristófanes, poeta que utilizaba la parresía o libertad de expresión permitida en la comedia para denunciar la corrupción y la ambición de gobernantes y ciudadanos.

El arte clásico se desenvolvió dentro de los ideales del humanismo, el naturalismo y el racionalismo. Por primera vez en el arte se dio prioridad a la belleza, entendida como la creación de lo perfecto. A pesar de los escasos restos de pintura, se sabe por las referencias escritas y las imágenes en la cerámica, que se manejó la perspectiva lineal y el contraste entre luces y sombras. En la arquitectura, se continuó empleando los órdenes dórico y jónico, pero a finales de la época clásica se comenzó a extender el uso del corintio. La arquitectura griega participaba de los ideales de proporción, equilibrio y armonía para lograr la perfección. Además de los templos, en la Grecia clásica se construyeron teatros, hipódromos para las carreras de caballos, palestras para el entrenamiento de los jóvenes en la gimnasia y estadios para la lucha libre. Los griegos aprovecharon los declives de las colinas para erigir sus construcciones. Destaca por su majestuosidad la Acrópolis de Atenas con una serie de templos, entre ellos el Partenón dedicado a la diosa Atenea (patrona de la ciudad). En la nao se encontraba su estatua con chapas de oro y marfil, esculpida por Fidias.

ÉPOCA HELENÍSTICA

En tanto las póleis se enfrentaban a un desgaste en lo político y económico y los contrastes sociales se intensificaban, en el norte se fortalecía un reino, el de Macedonia.

Los macedonios, pueblo de pastores con fuertes lazos gentilicios y una nobleza dominante, eran considerados un reino atrasado, que apenas había sido aceptado como Estado griego a principios del siglo V a.n.e. Sin embargo, había desarrollado paulatinamente un comercio rentable, con la exportación de maderas, materia prima fundamental para la construcción de barcos, muy demandada durante las guerras por la hegemonía.

A la muerte de Filipo II lo sucedió en el trono su hijo Alejandro (356-323 a.n.e.), que fue respaldado por los oficiales leales a su padre. En su formación Alejandro recibió distintas influencias: de su padre la forma de conducir un Estado y sus ejércitos, de su madre gran parte de su carácter, de su tío Leónidas enseñanzas militares y de su maestro, el filósofo Aristóteles, conocimientos de política, geografía, historia y filosofía.

Al ocupar el trono se propuso continuar las conquistas iniciadas por su padre. Primero reafirmó la hegemonía de Macedonia en la Hélade y después extendió sus dominios. En los siguientes años, Alejandro Magno construyó un imperio por medio de la conquista de amplios territorios: el imperio persa, ya debilitado, Egipto y parte de India. Pero cuando comenzaba los preparativos para una campaña en la península arábiga murió, al parecer víctima de malaria. Su temprana muerte le impidió consolidar el imperio.

Alejandro, uno de los personajes más admirados de la historia, concibió un proyecto de imperio universal con la integración de los pueblos conquistados bajo su mando. Fundó plazas militares que dieron origen a colonias griegas y con el tiempo se convirtieron en centros de intercambio comercial (se formó una ruta entre el golfo Pérsico y India), para lo cual estableció un sistema monetario unificado. Alejandro gobernó con un poder centralizado e introdujo ceremonias de la monarquía persa, como la postración y, bajo influencias egipcias, se convirtió en un dios vivo al que se le rendía culto.

Las atribuciones que Alejandro adquirió como gobernante no fueron bien recibidas por algunos miembros de la nobleza macedonia que trabajaban dentro del aparato gubernamental, por lo que no faltaron las traiciones. Pero Alejandro las castigó con la muerte.

Con el deceso de Alejandro Magno se iniciaron las disputas por ocupar su lugar. El imperio de Alejandro se dividió en tres grandes reinos que tomaron el nombre de los generales que asumieron el poder en cada lugar: el Antigónida (por Antígono, en Macedonia), el Ptolomeo (en Egipto, gobernado por la dinastía Ptolomea) y el Seléucida (por Seleuco, en Asia occidental). En los siglos III y II a.n.e. perduró una rivalidad entre los grandes reinos que tenían la pretensión de revivir el antiguo imperio de Alejandro y, por lo tanto, de conquistar a sus rivales y a los reinos pequeños (como Rodas, Pérgamo y el del Ponto), mientras estos últimos intentaban mantener su independencia. Pero en el siglo II a.n.e. unos y otros sucumbieron bajo el poder de Roma.

Si el imperio de Alejandro no permaneció unido, en cambio, en materia cultural, lo griego se abrió a las influencias de los pueblos orientales con los que entró en contacto; en especial, con los egipcios y los persas, incluida en estos últimos su tradición mesopotámica. La cultura helenística fue entonces el sincretismo entre lo griego y lo bárbaro.

Atenas conservó su tradición cultural, pero emergieron nuevas sedes, principalmente Alejandría en Egipto; Siracusa y Tarento en Sicilia e Italia, respectivamente, así como Rodas y Pérgamo. El caso de Alejandría fue notable. Ptolomeo fundó ahí la famosa biblioteca, un museo y un zoológico. La biblioteca albergó el mayor tesoro bibliográfico de la antigüedad y el zoológico recibió todo tipo de ejemplares de diversas partes. Ptolomeo acogió en la ciudad a hombres de ciencia, artistas y filósofos para que ejercieran su profesión con libertad. Se puede decir que Ptolomeo estableció lo que hoy llamamos política cultural.

En esta época se desarrollaron con autonomía de la filosofía algunas ramas de la ciencia. Éste fue el caso de la física, las matemáticas y la astronomía, por un lado, y la medicina por el otro. Por citar algunos ejemplos, cabe mencionar a Arquímedes de Siracusa, matemático y físico, que desarrolló el cálculo integral e inventó una serie de máquinas de guerra; a Eratóstenes que estableció la esfericidad de la Tierra y propuso medidas con base en cálculos matemáticos. Aristarco de Samos y Nicetas de Siracusa concibieron un sistema heliocéntrico, pero, dada la fuerza de la escuela aristotélica, en el siglo II a.n.e. terminó por predominar la concepción geocéntrica con las tesis del astrónomo y astrólogo Ptolomeo, mismas que perduraron durante la Edad Media. En medicina se avanzó en el conocimiento de la anatomía humana mediante la práctica de disecciones, que se hacían en cadáveres.

En la filosofía, además de las influencias aristotélicas destacaron dos escuelas: el epicureísmo que manejaba la idea de felicidad y placer mediante la mesura y no el desenfreno; y el estoicismo que sostenía el principio ético de vivir de acuerdo con la naturaleza, aceptando racionalmente el orden de las cosas.

En el campo de la lengua se desarrolló la oratoria, la comedia nueva (con Menandro), la crítica literaria y la gramática. En las artes plásticas, bajo influencias orientales se hicieron construcciones monumentales (tumbas, altares). En la escultura se transitó del idealismo al realismo, en el que la belleza radicaba en la perfección que se lograba en la representación de la realidad y no en la creación de un ideal. El arte tuvo nuevos temas, como el retrato de seres humanos de cualquier edad, condición social, origen geográfico, incluso personas deformes (enanos, jorobados). En esta época se crearon la mayoría de las obras (escultóricas y arquitectónicas) que en la antigüedad fueron consideradas como las siete maravillas del mundo. (Ramírez, Páginas 53-69).

Tarea: Realiza la lectura del texto y realiza mapas conceptuales de cada una de las culturas. Trae ilustraciones que represente cada época.

ACTIVIDAD 13. En equipos realizar el análisis de los fenómenos del ciclo de las culturas. Cultura grecolatina.

  • Desarrollar el cuadro con la información necesaria.
  • Ilustra cada una de las épocas.
  • Presentar la actividad de forma creativa, con buena letra, portada  y una excelente presentación.

 

ROMA. (Ramírez, Páginas 80-95).

Cuando los romanos conquistaron a los griegos, en un proceso que abarcó del siglo IV al II a.n.e., a su vez se vieron subyugados por la cultura helénica; sin embargo, no fue generalizada la aceptación; en Roma surgieron voces en contra, ya que el influjo helénico se veía como una amenaza a sus tradiciones. Pero el helenismo se impuso y los romanos asimilaron la cultura griega, sólo que le imprimieron su propio sello. Lejos estuvieron los romanos de ser meros imitadores de lo griego, pues recibieron influencias de otras culturas, primero de los etruscos y posteriormente de pueblos orientales, que se integraron a la cultura latina, de lo cual resultaron combinaciones interesantes.

En la historia romana se distinguen tres periodos principales: la monarquía, la república y el imperio. Los dos últimos se han subdividido y la cronología se ha establecido, ya sea según la tradición o con fechas propuestas posteriormente. Como sucede frecuentemente en la historiografía, las fechas de la historia romana son cortes en gran medida arbitrarios pero necesarios para estudiar los procesos. Por lo anterior es menester considerar los cortes cronológicos como meras aproximaciones.

LA MONARQUÍA ROMANA

La península itálica fue poblada a partir de una serie de oleadas migratorias que se realizaron en distintos tiempos y que tuvieron diferente origen, algunos resultan conocidos como el de los griegos (procedentes de la Hélade), o el de los pueblos italiotas (indoeuropeos), pero otros son de origen desconocido, como los etruscos.

El origen del pueblo romano es un tema polémico, ya que hay distintas versiones pues los escritores antiguos mezclaron los hechos históricos con mitos y leyendas, en tanto que a partir de la arqueología se han construido otras explicaciones. La versión tradicional, recogida por el poeta Virgilio en la Eneida, señala que al terminar la guerra de Troya, el héroe Eneas (hijo de Venus), salió huyendo y después de pasar por diversos lugares llegó al Lacio. Ahí se unió con la hija del rey Latino y gobernó en una nueva ciudad, Lavinia. Entre sus sucesores hubo dos hermanos, Rómulo y Remo, quienes de pequeños habían sido arrojados al río Tíber por un tío que usurpó el trono, y que habían sobrevivido al ser amamantados por una loba y posteriormente recogidos por un pastor y su esposa. Al crecer, los jóvenes se dieron cuenta de su noble origen, recuperaron el trono que les correspondía y decidieron fundar una nueva ciudad. Pero surgió entre ellos la rivalidad y Rómulo mató a Remo, convirtiéndose en rey de la nueva ciudad, que en adelante sería conocida como Roma. Versiones antiguas se referían a la Roma cuadrada, como el núcleo más antiguo de población, en el monte Palatino, y otra posterior se refería a la “ciudad de las siete colinas”.

La arqueología, en cambio, señala que la ciudad tuvo un proceso de formación paulatino. Todo indica que los núcleos de población más antiguos, con una cultura neolítica, se asentaron en el monte Palatino y gradualmente se poblaron las colinas cercanas. En el siglo VIII a.n.e. Roma no existía como ciudad, sino que había una serie de aldeas con habitantes de origen sabino y latino. Por estos tiempos llegaron a la zona los etruscos, quienes habitaban en el norte de la península. Los etruscos, organizados en una confederación de reinos, extendieron su dominio hacia el sur, al Lacio y a la Campania, de modo que la población de la zona que se convirtió en Roma fue conquistada. Los pueblos que participaron en la formación de Roma fueron los etruscos, los latinos y los sabinos. Curiosamente, los romanos nunca admitieron el dominio que los etruscos ejercieron en Roma durante un tiempo.

Del primer periodo de la historia romana se conservaron los nombres de siete reyes: Rómulo, Numa Pompilio, Tulo Hostilio, Anco Marcio, Tarquino Prisco, Servio Tulio y Tarquino el Soberbio. Las noticias sobre los primeros cuatro son inciertas y a los tres últimos se les ha identificado como etruscos. Durante la monarquía, Roma se convirtió en un Estado gobernado por un rex con poderes centralizados (semejante al de los reyes etruscos). A su lado, había un senado, consejo compuesto por los patres, jefes de las familias patricias o nobles. En la medida en que el poder real se consolidó, el senado quedó subordinado; también se organizó un ejército dividido en centurias y se establecieron los colegios sacerdotales, los principales ritos públicos (de carácter etrusco, como los augurios), un calendario y se construyeron templos bajo los cánones etruscos. Las versiones tradicionales hablan de una política que admitía extranjeros (peregrini), que pobló la zona y favoreció el poder de los etruscos. Asimismo, se construyeron obras comunales como la Cloaca Máxima (aún existente), murallas y fosos. Las crónicas se refieren a las guerras que los romanos sostuvieron con otros pueblos y en la mayoría de los casos se registran victorias romanas. Sin embargo, no hay que olvidar que era una etapa de expansión etrusca y que por lo menos durante un tiempo dominó Roma.

La sociedad romana del periodo monárquico estaba estructurada, a semejanza de los etruscos y los griegos, en torno a la gens o grupo familiar amplio, sólo que unas cuantas familias de patricios eran poseedoras de las mejores tierras y frente a ellos, los demás, los plebeyos, estaban subordinados. La gens romana durante la monarquía tenía un jefe, el pater, quien tenía la autoridad absoluta sobre cualquiera de sus miembros. Las familias patricias podían adoptar extranjeros, que quedaban en calidad de clientes y tomaban el nombre familiar. La agricultura era la base de la economía, pero bajo los auspicios de los etruscos se desarrollaron la artesanía y el comercio.

El final de la monarquía tiene una historia legendaria como la de su origen. En este caso se trata de una violación que el hijo del rey Tarquino el Soberbio cometió supuestamente en la persona de Lucrecia, esposa de un noble y mujer reconocida por su virtud. Según la tradición, la familia de Lucrecia y sus amigos más cercanos vengaron a la joven, que se había suicidado por la vergüenza, levantando al pueblo en contra del rey y su familia. Con estos hechos concluiría la monarquía y se iniciaría la república. Sin embargo, más allá de esta tradición se sabe que efectivamente los tarquinos fueron expulsados de Roma y que intentaron infructuosamente recuperar el poder. Las fuentes romanas no son muy claras, pero todo indica que se dio un proceso de transición entre las instituciones monárquicas y las republicanas.

LA REPÚBLICA ROMANA

Cuando concluyó la monarquía se inició un periodo de transición económica, social y política.

Ante la supresión del poder del rex, el senado se fortaleció y paulatinamente se formaron magistraturas. A esta primera etapa se le denomina república aristocrática y se caracteriza por la lucha entre patricios y plebeyos; los primeros buscaban mantener su poder y privilegios; los segundos lucharon por lograr derechos como la igualdad jurídica y la participación política.

La república romana se constituyó a través de un proceso complejo. Sus elementos constitutivos fueron: la ciudadanía, los comicios, el senado y los magistrados. El ciudadano, como en el caso de Grecia, era el varón en edad de cumplir el servicio militar, libre y sin delitos, y que podía participar en los comicios, en el senado y en las magistraturas. En los primeros tiempos esta situación estuvo limitada a los patricios, pero los plebeyos mediante la presión lograron la aprobación de leyes que les dieron derechos de participación. Las condiciones para ser ciudadano no se aplicaban a las mujeres ni a los esclavos y, por lo tanto, al igual que en Grecia, quedaron excluidos.

Los comicios o asambleas donde se tomaban decisiones a través del voto, tuvieron un proceso de cambio. Al parecer existieron desde la monarquía pero su función era marginal y limitada a asuntos militares, además de tener una estructura gentilicia. En la república se les dio una organización militar (por centurias) y con el tiempo se estableció una división territorial (por tribus), que fue la más desarrollada. En los comicios tribales se decidía la guerra y la paz, se elegía a la mayoría de los magistrados y se ratificaban las leyes. Durante los conflictos entre patricios y plebeyos, la asamblea plebeya o concilia plebis se convirtió en un vehículo de lucha por parte de los plebeyos a través de su representante, el tribuno de la plebe.

El senado sobrevivió a los cambios, pero se transformó. En la república aristocrática el senado estuvo compuesto por patricios y representaba los intereses de este sector. Pero cuando los plebeyos ganaron presencia política, también pudieron acceder al senado, siempre y cuando fuera probada su capacidad militar y política. A su lado gobernaban una serie de magistrados: los cónsules (presidían los comicios y tenían el mando del ejército), el dictador (nombrado en situaciones extraordinarias para salvar a la patria), los pretores (convocaban a la guerra y hacían detenciones), los censores (elaboraban el censo de ciudadanos y vigilaban las costumbres), los cuestores (con funciones de tesoreros), los ediles (a cargo de las obras públicas), además de los que se vinculaban con los cultos y las creencias, como los pontífices y augures.

Durante la larga época republicana, la situación de Roma con respecto al exterior tuvo cambios radicales. En los primeros tiempos republicanos la ciudad fue atacada por los pueblos vecinos de las montañas por su debilidad. Y, en el año 390 a.n.e., sufrió una invasión de los galos, que llegaron por el norte. Roma fue saqueada e incendiada. Después de esta experiencia se operaron una serie de reformas en el ejército romano, entre las que destacan la asignación de sueldo a los soldados, la organización de los campamentos militares, la división del ejército en dos legiones, el mejoramiento del armamento y el ordenamiento de tres líneas de combate, que se colocaban de acuerdo con la experiencia.

En los siguientes siglos Roma se enfrentó a una serie de guerras, de las cuales se pueden distinguir dos etapas. En la primera, conquistó gradualmente a sus vecinos de la península itálica (guerras samnitas y guerra contra los griegos del sur de Italia) y, al ocupar una posición preponderante formó una confederación latina en la que los pueblos vencidos fueron incorporados en calidad de socii o aliados, con la obligación de apoyar a Roma en sus guerras.

En la segunda etapa, Roma se expandió hacia el mar. Pero antes hubo de enfrentarse con Cartago, pueblo de origen fenicio, que era la principal potencia marítima y comercial en el Mediterráneo occidental ubicado en el norte de África (en el actual Túnez). Durante las Guerras púnicas (la primera, de 264 a 241; la segunda, de 218 a 201 a.n.e.), Roma formó una flota, anuló el poder de Cartago y comenzó la conquista del Mediterráneo. A la vez, ocupó Hispania y en seguida los romanos dirigieron sus intereses hacia el oriente, al mundo helenístico, donde penetraron interviniendo en sus asuntos internos y bajo el principio de: ¡Divide y vencerás! Al iniciarse el último tercio del siglo II a.n.e., los griegos habían sido incorporados a Roma. En esta nueva fase los pueblos conquistados fueron asimilados ya no como aliados, sino como provincias, Funcionarios romanos fueron enviados a las provincias para gobernar, encabezados por un procónsul, pero que dependían de las decisiones que se tomaban en Roma. Con los funcionarios llegaron también soldados que se convirtieron en colonos.

Al concluir la conquista de Grecia se había formado un vasto imperio. Sin embargo, al mismo tiempo se inició un proceso de crisis de la república, debido a factores como el desarrollo del latifundio, la concentración masiva de esclavos, la lucha por el poder entre el orden senatorial y el orden ecuestre, el crecimiento de la población proletaria que, ante sus carencias económicas era fácilmente corruptible. La estructura política de la república en estas condiciones resultaba insuficiente ante el inmenso territorio que se debía administrar.

Entre las manifestaciones de la crisis republicana, conocida también como revolución romana, destacan las guerras contra los socii, quienes buscaban compartir los derechos de ciudadanía con los romanos y llegaron a rebelarse (91-89 a.n.e.) y a instaurar dos federaciones en la península itálica, cada una con su propio gobierno.

Una tercera manifestación de la crisis republicana fueron las guerras civiles a través de dos partidos, el de los optimates, que representaba los intereses del orden senatorial (latifundistas) y el partido de los populares, dirigido por el orden ecuestre (grandes comerciantes y artesanos) y que también aglutinaba a los pequeños campesinos y al proletariado. Pero la oposición hizo fracasar las reformas y los demagogos utilizaron el “pan y circo” para atraer votos. En otro momento hubo dictadores como Sila (82-79 a.n.e.), que concentraron el poder personal y lo usaron para perseguir, desterrar, confiscar o mandar asesinar a los opositores. Posteriormente destaca la alianza que hicieron Pompeyo, Craso y Julio César (miembro de una de las familias más antiguas de Roma) en el primer triunvirato, por medio del cual se repartieron el poder y la administración de los territorios. Ésta fue la época en que Julio César conquistó las Galias. Pero al morir Craso se entabló una lucha entre Pompeyo y César, de la cual salió victorioso César (lo persiguió hasta Egipto, en donde Pompeyo murió y César conoció a Cleopatra) sólo que al poco tiempo fue asesinado (44 a.n.e.).

Con Julio César la República llegaba a su fin y la concentración del poder personal preparó el camino para la formación de una nueva monarquía. Sin embargo, César nunca se atrevió a coronarse.

La República romana concluyó tras la lucha civil entre Octavio, sobrino y heredero de César, y Antonio, lugarteniente de César. Aliados en un principio, junto con Lépido (segundo triunvirato) para perseguir a los asesinos de César, posteriormente entraron en conflicto por el poder. Antonio se unió con Cleopatra y Octavio utilizó esto para desprestigiarlo ante el pueblo. Como es sabido, Antonio y Cleopatra murieron y Octavio se quedó en el poder dando inicio a la etapa del Imperio.

Con respecto a la cultura romana, antes del siglo III a.n.e. la información es escasa, aunque se tienen noticias de un arte popular oral bajo la influencia itálica y etrusca. Un ejemplo son los fescenninos, cantos satíricos en verso que se acompañaban con danzas y se realizaban durante las cosechas. Los romanos heredaron las actividades adivinatorias de los etruscos y, como se ha dicho, los augures eran funcionarios que se encargaban de dicha actividad.

Con la conquista del mundo helenístico los romanos cayeron bajo el influjo de la cultura griega. Las familias nobles comenzaron a enviar a sus hijos a estudiar a Grecia y muchos aprendieron la lengua griega y leyeron a los autores clásicos. También se tradujeron al latín a Homero y a los poetas trágicos, y en Roma surgieron los primeros autores de tragedia (Nevio y Ennio) y comedia (Plauto y Terencio). Asimismo, los romanos estudiaron la filosofía griega y tomaron ideas del neoplatonismo, el estoicismo y el epicureísmo. Así surgieron autores eclécticos como Cicerón (Tratado de las leyes, La república, De la naturaleza de los dioses) Hasta en la religión, los romanos identificaron a los principales dioses griegos con sus propios dioses.

En la arquitectura y las artes plásticas se aprecia tanto la influencia etrusca como la griega. Para sus construcciones utilizaron las columnas griegas clásicas, pero con variantes; el toscano (utilizado por los etruscos) era una variante del dórico y el orden compuesto era una combinación del jónico y el corintio. De los etruscos también aprendieron a emplear en sus construcciones el arco, la bóveda y la cúpula. En la escultura desarrollaron el relieve y el retrato; este último con un tratamiento realista, a partir de las tradiciones etruscas.

EL PRINCIPADO

La formación del poder personal con el apoyo de los ejércitos en la etapa de la crisis republicana, dio origen a una forma de gobierno distinta, el principado, que se convirtió en una monarquía.

Octavio, el heredero de Julio César, una vez que triunfó sobre sus adversarios (31 a.n.e.), gobernó como César (nombre que se convirtió en título), como princeps senatus (es decir, primer senador), como imperator (con el mando sobre las tropas) y comenzó a ser llamado Augusto. Sentó las bases de un gobierno monárquico y con ese criterio estableció una serie de reformas. Además marginó a los libertos. Con el fin de restaurar antiguas costumbres, instituyó leyes para castigar el adulterio y propiciar los casamientos. En su política exterior, Octavio Augusto no prosiguió las grandes guerras de conquista del periodo anterior, sino que sus enfrentamientos con otros pueblos tuvieron el propósito de consolidar conquistas y fronteras.

Durante el periodo en que gobernó Octavio Augusto se dio un gran desarrollo cultural. El centro del imperio, recibía cuantiosos recursos económicos. El arquitecto Vitruvio estableció los principios fundamentales para la construcción de edificios y en sus descripciones incluyó las enseñanzas de los griegos. A este periodo se le ha denominado la Edad de Oro de la literatura latina, debido al desarrollo alcanzado. Desde el poder y la riqueza surgieron dos círculos de poetas, que eran apoyados por hombres ricos o influyentes: Mecenas y Mesala. Destacaron sobre todo Virgilio, que compuso una versión poética de los orígenes de Roma; Horacio, que escribió odas, epístolas y sátiras (un género del todo latino); y Ovidio, el poeta del amor.

Octavio Augusto gobernó largamente hasta su muerte en el año 14 d.n.e. Sin embargo, desde tiempo atrás le preocupó la sucesión, por lo que en distintos momentos nombró a diferentes herederos entre sus hijos y sus nietos. Pero todos murieron antes que él y sólo quedó su hijastro Tiberio, hijo de su segunda esposa Livia.

Al morir Octavio le sucedió Tiberio y con esto se inició el gobierno de las dinastías. Entre los siglos I y III hubo cuatro dinastías: los Julio-Claudios (14-68), los Flavios (69-96), los Antoninos (96-180 o 193) y los Severos (193-235).

Los Julio-Claudios eran miembros de la familia formada por Octavio y Livia, por lo tanto parientes entre sí, que crecieron en una época de prosperidad, gracias a las conquistas y superados los conflictos de la última etapa republicana. El desequilibrio psicológico se manifestó en los emperadores (hay que recordar los casos de Calígula y Nerón). El último gobierno, el de Nerón, concluyó con un movimiento de oposición de la nobleza, apoyado por gobernadores de algunas provincias al que se agregaron soldados, y con una rebelión de grandes alcances, en Judea.

Después de una breve crisis política caracterizada por la inestabilidad (en menos de dos años hubo tres emperadores), el senado reconoció como emperador a Vespaciano, que fundó la dinastía Flavia, en la que gobernaron por turno, el padre y sus dos hijos. Con esta dinastía la monarquía dependió cada vez más del apoyo militar, tanto de los pretorianos como de los soldados provinciales.

La dinastía de los Antoninos se conformó por medio de un sistema de adopción para garantizar la sucesión desde el poder. Hubo periodos de guerra y de paz. El imperio llegó a su máxima expansión (con Trajano), pero también surgieron nuevas rebeliones (otra de judíos y una en Egipto) y comenzaron las incursiones de pueblos germanos (con Marco Aurelio) ante la vulnerabilidad de las fronteras.

Durante el principado continuó el desarrollo cultural iniciado en la época de Octavio Augusto. Roma tuvo que ser reconstruida en su mayoría tras el incendio del año 64, que ha sido atribuido a Nerón; En esta época se construyó el anfiteatro llamado Coliseo, en donde se llevaban a cabo los juegos gladiatorios. El Panteón, que se había iniciado en la época de Octavio, se concluyó. En la época de Trajano se construyó un foro con mercado, templo, bibliotecas, una basílica y la Columna Trajana, un monumento destinado a ser tumba, en cuyo fuste se representó en relieve la guerra del emperador contra los dacios. El Arco de Tito, puerta conmemorativa, ostenta en relieve el triunfo de los romanos sobre los judíos tras la rebelión, concluida por el futuro emperador Tito.

La relación emperador-provincias se expresó culturalmente en la romanización del imperio, a través de la difusión de la cultura latina a lo largo y ancho y, a su vez, en la influencia de las provincias hacia Roma.

En la literatura latina figuran autores que van del discurso moral a la sátira, describiendo a la sociedad de su época. Destacan Juvenal (el más mordaz), Petronio, autor de El Satiricón, Marcial con sus epigramas satíricos y Séneca, que cultivó la filosofía, el teatro y la ciencia. Plinio el Viejo se ocupó de asuntos relacionados con la física, la astronomía, la botánica, la zoología, la mineralogía y la medicina. Y Galeno escribió su famosa obra Arte médica, que estableció las bases de la medicina en los siguientes siglos.

Entre el siglo I y el II, la desesperanza del pueblo judío debido a la explotación de que era objeto por los romanos y por su propia cúpula gobernante, tuvo diversas respuestas. Una fue las rebeliones, otra la proliferación de sectas, como los bautistas, los esenios y los cristianos. Estaba en gestación una nueva religión.

CRISIS DEL IMPERIO ROMANO

Cuando concluyó la dinastía de los Antoninos, surgieron varios emperadores en distintas partes del imperio, hasta que Septimio Severo restauró la unidad con apoyo del ejército e inició el periodo de los Severos. El poder dependía del ejército, por lo que se aumentaron sus salarios y les otorgaron recompensas.. Al final de esta época el imperio era ingobernable, la piratería y el bandolerismo se extendieron y en los siguientes cincuenta años (235-284) predominó la inestabilidad, con reinados breves, constantes pronunciamientos y golpes de Estado. Era la crisis del siglo III.

En la historiografía han surgido polémicas con respecto a las causas de la crisis generalizada del Imperio Romano. Se han señalado causas económicas, la falta de gobernabilidad y corrupción, o las invasiones de tribus germánicas. En realidad no existe una causa única, sino que hubo diversos factores que interactuaron. En principio hay que revisar la situación de los latifundios, unidades económicas básicas en el Imperio Romano, que hasta el siglo I a.n.e. eran trabajados por esclavos, por aquel entonces sumamente baratos debido a su afluencia por las guerras de conquista. Sin embargo, desde la época de Octavio Augusto se frenaron las guerras expansivas, por lo menos con los alcances que hasta entonces tuvieron y en adelante las conquistas no eran proporcionales con los requerimientos de esclavos en los latifundios y en los talleres artesanales. Al agotarse la principal fuente de esclavización, hubo una disminución en la producción y, en consecuencia, un aumento de precios en los artículos agrícolas y artesanales. La tradicional distribución de trigo por parte del Estado se dificultó y se ensayaron otras soluciones como los alimenta que mencionamos antes. Al extenderse la crisis hubo amenaza de hambre y apareció la delincuencia.

Entre las soluciones, cabe destacar el colonato, al principio aislado y después extendido. Los latifundistas podían compensar la baja productividad si una parte de la tierra la daban en arrendamiento, con lo cual la tierra seguía produciendo y ellos obtenían una renta segura. Con el tiempo las ciudades se volvieron inseguras y se produjeron migraciones al campo, que contribuyeron a fortalecer el latifundio y a sus propietarios.

A lo anterior hay que agregar el debilitamiento de la monarquía y su dependencia del ejército. Ante esta situación la crisis económica limitó las posibilidades de darles un buen salario y otras dádivas, por lo que las fronteras quedaron inseguras y pudieron acceder por ellas pueblos bárbaros. El imperio hubo de dividirse en la parte occidental; la oriental; de ellas, la última sobrevivió a la crisis y al final del proceso se erigió en un imperio independiente, dando origen al Imperio Bizantino.

La crisis del Imperio propició la búsqueda de soluciones ideológicas de alivio. Entonces, se propagaron distintas religiones que compitieron entre sí: el cristianismo, el culto a la diosa egipcia Isis y al dios de origen persa Athis. El cristianismo, con sus ideas de igualdad y salvación, se difundió primero entre los esclavos, después entre las mujeres y finalmente entre diversos sectores sociales. Hay una relación entre la crisis del Imperio Romano y la divulgación del cristianismo, pero desde el poder se vio como una amenaza y se iniciaron las persecuciones.

Después de la crisis del siglo III el Imperio Romano tuvo que modificarse a tal grado, que para muchos historiadores el imperio del siglo IV es ya otra entidad política y económica.(Ramírez, Páginas 80-95).

Actividad 14.  Tarea: Lectura de texto. Roma, (Ramírez, 2009). Elaborar un  mapa conceptual y traer el material para realizar la línea del tiempo en equipos. Los alumnos que no traigan el material y la tarea no tendrán derecho a evaluación.

 Instrucciones: Realizar  en equipo una línea del tiempo sobre la cultura romana, con los periodos considerados en el cuadro de periodos cronológicos.

  • Desarrollar la línea con la información necesaria que especifique las características culturales de cada periodo histórico de Roma.
  • Incluir en cada periodo el nombre de un personaje que consideres relevante.
  • Ilustrar cada uno de los periodos.

Actividad 15. Lectura de texto. Roma, (Ramírez, 2009).

  • Instrucciones: a partir de la lectura redactar un documento en el que se especifique cuáles fueron las causas de la caída del imperio Romano (INDIVIDUAL).

Actividad 16. Realizar en equipo de tres integrantes, consideraciones grupales que expliquen la crisis del imperio.

o Desarrollar el documento con información sustentada.

o Utilizar materiales didácticos como apoyo.

o Presentar el trabajo a todo el grupo.

Actividad 16. Collage.

  • Instrucciones: a partir de las lecturas de Grecia y Roma elaborar en equipo de cinco personas un collage con los elementos de las civilizaciones griega y romana.

o Utilizar diversos materiales como apoyo.

o Desarrollar el documento con imágenes representativas.

o El trabajo tiene que ser creativo, con excelente presentación, utilizando materiales diversos.

LA EDAD MEDIA EUROPEA (Ramírez, Páginas 113-116).

Actividad 17. Análisis de documento.

 Instrucciones: a partir de la lectura del cuadro de la edad media redacta un documento en el que se especifiquen las características de la iglesia y su relación con el imperio. (en equipo)

o Utilizar diversos materiales como apoyo.

o Desarrollar el documento con aportaciones personales analizando las características.

o Desarrollar el trabajo con el formato solicitado.

La formación del estado moderno.

Las monarquías medievales, luego de numerosos esfuerzos, habían conseguido incrementar su poder. De todas formas, el suyo era un poder muy reducido. Pero tras la crisis del siglo XIV y la posterior recuperación económica, los diferentes monarcas sabrían sacar provecho e incrementar su poder. (Ramírez, Página 130).

Si reflexionamos y comparamos aquellas instituciones con las de nuestra sociedad veremos que existe una gran similitud. Nosotros también tenemos un sistema jurídico, un cuerpo burocrático, un ejército, un sistema nacional de impuestos, el gobierno participa en la política económica, tenemos un aparato diplomático y nuestra población aunque ciertamente plural ha tendido a cierta homogeneización. (Ramírez, Página 133).

Quizás sean estas características las que han llevado a los historiadores a llamar a este Estado “moderno”. Sin embargo, existen diferencias radicales entre aquellas instituciones y las nuestras. Perry Anderson nos diría, entonces, que aquel Estado parecería muy moderno, pero en el fondo tenía aspectos “arcaicos” que lo diferenciarían del nuestro. Conviene desarrollar, pues estos aspectos. (Ramírez, Página 133).

Actividad 18. Análisis de documento.

  • Instrucciones: a partir del análisis de cuadro de La formación del estado moderno redacta un documento en el que se especifiquen las características de la iglesia y su relación con el imperio.  En equipo.

o Utilizar diversos materiales como apoyo.

o Desarrollar el documento con aportaciones personales analizando las características.

o Desarrollar el trabajo con el formato solicitado.

EL ESTADO MODERNO

Actividad 19. Cuadro comparativo.

  • Instrucciones: a partir de la lectura del cuadro del estado moderno construye en equipo cuadro comparativo en el que se realice un análisis de comparación entre el estado moderno y las características del estado actual. En equipo.

o Utilizar diversos materiales como apoyo.

o Desarrollar el documento con aportaciones grupales.

o Desarrollar el trabajo con el formato solicitado.

Cultura y civilización Manual de historia de la cultura, Carlos Alvear Acevedo, LIMUSA s.a. México 2002(Páginas 7-9)

En un principio la palabra cultura, equivalente a cultivo, se refería a las actividades del campo, al trabajo de la tierra para la obtención de los frutos deseados, esto es explicable por qué un campo en cultivo es diferente a un campo abandonado.

El concepto del vocablo cultura se transformo con el tiempo y se aplico a las obras conocidas por el hombre en general parcialmente en cosas del espíritu. Fue en el siglo XVII cuando empezó a utilizarse en Europa esta acepción más elevada de la palabra cultura.

Un hombre culto ha de ser desde entonces un hombre de conocimientos, un individuo dedicado a los estudios, al saber, al cultivo de su inteligencia. Un hombre rudo, o inculto es por oposición un hombre poco cultivado, un individuo sin preparación.

El concepto de cultura como tarea individual, debe completarse con una concepción más amplia que abarque a la especie humana en su conjunto y con tal motivo puede hablarse de cultura como la suma de las creaciones humanas acumuladas en el transcurso de los años.

Desde ese punto de vista encontramos que esas creaciones han tenido características especiales según los distintos grupos, distintos países, distintos continentes.

Es por ello que aun cuando todos los hombres pertenecemos a la misma especie y somos esencialmente iguales, no es menos cierto que nos hemos diferenciado por la forma y fisionomía de la cultura elaborada en cada parte y en cada época. Debemos reconocer que a medida que los humanos nos comunicamos e interrelacionamos mas, la cultura se universaliza también.

Todos los individuos, sin distinción, han gozado de los bienes de la cultura. Lo mismo el cazador que usa su hacha, que el científico que coopera a la desintegración nuclear. Todos los pueblos han tenido una cultura, por primitiva que sea o haya sido.

Algunos pueblos han forjado mayores bienes de cultura que otros, desde luego, pero ninguno ha sido ausente en esta tarea de transformación y creación a lo largo de las edades.

La pregunta es ¿cultura y civilización significan lo mismo?

En algunas naciones apenas hay diferencia en el empleo de una y otra palabra. En Francia e Inglaterra se habla sin distinción de ellas, Alemania por ejemplo prefiere establecer diferencias.

En realidad la palabra de civilización es mucho más reciente que la de cultura.

El vocablo de civilización tiene origen en civis, que se encontraba en palabras como civil o cívico y que tenía que ver con las civitas latina, por oposición a la vida en el campo, o a la vida de los barbaros. Ser civilizado vino a significar el ser refinado, el ser pulido, el saber comportarse ante los demás con cortesía.

Podemos afirmar, en general, que la cultura tiene dos acepciones fundamentales: una amplia genérica, que se refiere a toda la obra de los humanos capaz de convertirse en un bien de la vida y otra más restringida que es, la referente a ciertas formas más elevadas de la inteligencia, como la filosofía, la literatura o el arte.

A su vez la civilización puede considerarse como el conjunto de las obras referidas más bien a la transformación de la vida material, el uso de la técnica, el invento de la maquinaria y la disposición de objetos tangibles para satisfacer necesidades de toda clase.

Manual de historia de la cultura, Carlos Alvear Acevedo, LIMUSA s.a. México 2002(Páginas 7-9)

Actividad 20 Resolver el cuadro de reflexión.

 Instrucciones: a partir de la lectura de cultura y civilización, resuelve el cuadro de análisis.

o Desarrollar el trabajo con el formato solicitado.

CONTEXTUALIZACIÓN DE FENÓMENOS SOCIALES . lectura 2.1

sscc3b iglesia en la edad media:

curiosidades de la edad media:

1. ¿A qué llamamos Edad Media?
Se considera que la Edad media se extiende desde la caída del Imperio romano (siglo VI d.C.) hasta el siglo XV con el Descubrimiento de América. También hay quien considera que termina realmente con la invención de la imprenta, que revolucionará el mundo y dará paso a la Edad Moderna.
Tras la caída del Imperio romano se produce en España y en toda Europa un tiempo de inestabilidad política provocada por las invasiones de algunos pueblos germánicos o por las discordias de los pueblos ya asentados. Diferenciamos dos grandes periodos dentro de la Edad Media: La Alta Edad Media (s.VI-XI) y La Baja Edad Media (s.XI-XV) ¿Qué es el proceso de feudalización? Los desequilibrios políticos provocaron una decadencia económica de las ciudades y sus habitantes se refugiaron en el campo bajo la protección de un señor. Se produjo así una ruralización.Se inicia de este modo, el feudalismo, el sistema político, económico y social de la Edad Media.El feudo era un conjunto de tierras que el rey o un noble laico o eclesiástico (el señor) entregaba a cambio de ayuda militar o servicios religiosos a otro noble de rango inferior (vasallo) el cual se sometía a ellos mediante un juramento de fidelidad. Estos feudos eran explotados por los siervos que debían entregar una parte de sus cosechas a su señor, lo que les obligaba a vivir en unas condiciones miserables. 
¿Cómo se organizaba la sociedad?
La sociedad medieval estaba muy estratificada, encontrándose distintos escalafones dentro de una clase social. Tenía estructura piramidal y en general, se dividía entres estamentos o grupos sociales.
3.1. EL REY
Se encontraba en la cima de la pirámide. Todos le rendían tributo y por encima de él sólo se concebía a Dios.
3.2.LA NOBLEZA Y ALTOS PRELADOS.
Los grandes señores feudales (nobles) eran propietarios de extensos feudos.
Los altos prelados (cardenales, arzobispos, obispos y abades) solían ser los segundos o terceros hijos de los nobles. También fueron en muchas ocasiones titulares de señoríos.
3. 2. LA IGLESIA Y LOS CABALLEROS
Los caballeros no poseían ningún feudo y eran vasallos de otro señor. Mantenían un caballo y poseían armas propias. Dentro de este grupo había a la vez muchos niveles de poder en función del vasallaje establecido entre ellos.
Los monjes y clérigos. Solían ser los hijos de campesinos libres, que buscaban en la mayoría de los casos un medio para salir de la miseria. Los monjes vivían en monasterios gobernados por un abad, apartados de la vida cotidiana y dedicados al rezo y al trabajo. En esta época, algunos eran los únicos que tenían cultura, y gracias a ellos conocemos hoy muchos libros que se encargaron de copiar e ilustrar, llamados códices. Los sacerdotes vivían en el castillo o en la villa cercana al mismo.
3.3 LOS SIERVOS / TRABAJADORES (+ CAMPESINOS)/ SOLDADOS
El tercer grupo está formado por los que trabajan, siendo en su mayoría campesinos aunque podían practicar otras profesiones. Vivían en el castillo o en las aldeas que éste tenía alrededor, bajo la protección del señor feudal. Los campesinos formaban dos grupos bien diferenciados:
* Los villanos, que habitaban las aldeas y villas. Eran hombres libres, aunque sometidos al vasallaje del señor. Cultivaban sus propias tierras o las del señor.
* Los siervos de la gleba, que trabajaban las tierras que el señor o el monasterio, no eran libres. Si se vendía o regalaba la tierra a otro señor o a la iglesia estos siervos eran vendidos o regalados con ella. Trabajaban solo por la comida y la casa y todo lo que producían era de su amo. Eran como esclavos.


Resultado de aprendizaje: 3.1 Analiza procesos históricos acorde con las diversas categorías sociológicas.

Tarea:

  1. Realizar la evidencia descrita abajo.
  2. Traer las copias(pegadas en el cuaderno) de la Interpretación del nuevo orden mundial y hegemonía estadounidense y la globalización, para realizar una lectura dirijida en cleses. Esta lectura será la báse para la realización de el ultimo resultado de aprendizaje 3.2.
  3. Se inicia la revisión de apuntes, recuerda que debe esatar completo. Toma en cuenta que las firmas te permitiran acceder a una buena calificación.

Evidencia:

__Ver película de GERMINAL. Realizar análisis de la película,  enfatizando la lucha de clases. Explica la estratificación de clases de un régimen en una. Sociedad tradicional y/o  industrial.

 Describe los antagonismos de clase burguesa y el proletariado. Retoma la información de la división de las clases sociales de Carlos Marx  que realizaste en tu investigación.

 

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=XFs0LCnW-lM

Resultado de aprendizaje: 3.2 Identifica los fenómenos sociales, políticos y económicos contemporáneos de la sociedad a partir del contexto en el que se desarrolló.

la Interpretación del nuevo orden mundial y hegemonía estadounidense:

Interpretación del nuevo orden mundial y la hegemonía estadounidense
Estados Unidos se convirtió en la única potencia mundial después de la desaparición del mundo bipolar. El fin de ese mundo estuvo marcado por el cese del conflicto político-ideológico Este-Oeste entre la Unión Soviética y Estados Unidos, después de la desaparición de la URSS, y por el colapso del socialismo real, que tuvo como inicio significativo la caída del Muro de Berlín, que dividía Alemania en dos. Esta nueva hegemonía no significó el fin de los conflictos bélicos que habían caracterizado la época anterior. Por el contrario, se produjeron constantes enfrentamientos que permitieron asentar la supremacía política y comercial de Estados Unidos. Sin embargo, análisis recientes de la situación mundial han señalado la crisis cada vez más fuerte de Estados Unidos, que está dando paso a una hegemonía multilateral, con nuevos países emergentes.
La caída del estatismo soviético y consolidación del capitalismo
A su caída, la urss era una potencia militar y la tercera economía del mundo; sin embargo, su desarrollo se había estancado desde inicios de los años ochenta, entre otras cosas, por la incapacidad estatal de promover la transición del país a la era de la información. La Unión Soviética perdió la posibilidad de incorporarse a las revoluciones tecnológicas de la información a mediados de los setenta, mientras que las economías de los países occidentales centraron su desarrollo en ellas. Se creó así una brecha tecnológica entre el bloque socialista y las economías occidentales.
La supremacía del imperio estadounidense
La caída de la Unión Soviética dejó a Estados Unidos sin un contrapeso en el escenario mundial, lo que le permitió consolidarse como la primera potencia militar con intereses financieros, industriales y comerciales en diversas partes del mundo. Desde esta posición el gobierno estadounidense ha buscado ejercer protectorados militares en regiones estratégicas para la economía capitalista. Las políticas estadounidenses deciden, de manera unilateral, cuándo y cómo intervenir en cualquier nación, ante trastornos políticos, religiosos o sociales, con el objetivo de asegurar el comercio y los intereses financieros de las empresas que ese país representa.

En este programa de supremacía global, el presupuesto militar continúa siendo fundamental, a tal grado que no ha sufrido grandes cambios, no obstante el fin de la Guerra Fría.
La idea de la supremacía norteamericana fue expresada por Les Aspin, secretario de Estado en la administración de Bill Clinton, quien declaró que Estados Unidos debe ser la única nación del mundo que mantiene.
Durante los últimos años del siglo XX y los primeros del XXI, la política internacional de Estados Unidos ha debilitado la influencia de los organismos e instituciones internacionales, que habían sido fuentes de derecho para las relaciones entre Estados. La ONU, por ejemplo, ha sido incapaz de contener las acciones intervencionistas de Estados Unidos en distintas partes del mundo.
En el caso de los derechos humanos, el gobierno estadounidense se ha negado a reconocer las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la situación de los presos que Estados Unidos tiene en Guantánamo, con el argumento de que son “enemigos de la democracia y de la libertad”. El gobierno estadounidense tampoco ha reconocido el estatus de la Corte Internacional de la Haya para juzgar a criminales de guerra.
La política estadounidense posterior a la desintegración del socialismo real, fue iniciada bajo el régimen del presidente George Bush, padre. En enero de 1991, este personaje declaró, mientras sus aviones bombardeaban Bagdad y Basora, que Estados Unidos lideraría “un nuevo orden mundial en el que diversas naciones se unirían en una causa común para lograr las aspiraciones universales de la humanidad: paz y seguridad, libertad y el imperio de la ley”.
Estados Unidos logró, por un tiempo, ejercer la supremacía en la economía mundial, convirtiéndose en el capital dominante en las finanzas, en la farmacéutica y en la biotecnología, así como en las tecnologías de la información y en el comercio; es decir, en los sectores más importantes de la “nueva economía”.
Conflictos bélicos después de la desintegración del socialismo
La desaparición de la Unión Soviética y, con ella, la reestructuración de un mundo bajo la hegemonía de Estados Unidos no significó el fin de los conflictos bélicos. Por el contrario, muchas de las tensiones manifiestas durante la Guerra Fría han cobrado nueva fuerza y provocado fuertes conflagraciones.
La guerra del golfo Pérsico
La existencia de reservas de petróleo y gas en Medio Oriente han convertido esta región en estratégica para Estados Unidos, sobre todo desde los años setenta, cuando la economía estadounidense empezó a depender en mayor medida de la producción petrolera generada en esta zona.
En el caso del conflicto bélico entre Irán e Irak (1981- 1988), Estados Unidos apoyó al gobierno de Sadam Hussein para frenar la expansión del fundamentalismo islámico iraní, que ponía en peligro la estabilidad política de la zona y, por consiguiente, su acceso a la producción petrolera de Arabia Saudita. En 1989, la administración de George H.W. Bush otorgó créditos al régimen iraquí por mil millones de dólares. La justificación fue que Irak era muy importante para los intereses de estadounidenses en el Medio Oriente, pues podía influir en el proceso de paz con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP); además, Irak ofrecía grandes oportunidades de negocios a las compañías estadounidenses.

El conflicto de los Balcanes
La desintegración de Yugoslavia se inició con la independencia de naciones como Croacia y Eslovenia, en 1991. Estos movimientos fueron apoyados por los países católicos europeos y por el Vaticano. Una vez independizada, Croacia comenzó a desarrollar su fuerza militar, logrando igualar en poco tiempo al ejército yugoslavo, dominado por los serbios.
Enfrentados en una guerra abierta, Serbia y Croacia recrudecieron los odios étnico-religiosos y fomentaron expresiones de violencia desbordada: violaciones a los derechos humanos, tortura, masacre de civiles, limpieza étnica, bombardeos indiscriminados, campos de concentración. La prensa occidental atribuyó a los serbios mayor brutalidad, aunque los excesos fueron ejecutados por ambos bandos
El nuevo enemigo del imperio estadounidense
El poder hegemónico de Estados Unidos fue incuestionable durante la última década del siglo xx. Su posición estuvo favorecida por el boom especulativo de su economía, entre 1995 y 1999; sin embargo, inició el siglo XXI con un periodo de recesión, y las compañías norteamericanas empezaron a ser desplazadas por sus contrapartes europeas. Durante los primeros años del siglo XXI, la presencia militar de Estados Unidos en el Medio Oriente no se había traducido en un control absoluto de la producción petrolera; en Latinoamérica, varios países cuestionaban el predominio de los intereses norteamericanos sobre la región y sus intentos por crear un mercado continental o Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
El nuevo enemigo del imperio estadounidense, el terrorismo islamista, tenía en Al-Qaeda su máximo exponente. La organización, además, estaba perfectamente adaptada a la era de la globalización; tenía ramificaciones multinacionales, tanto en naciones árabes, como en países occidentales; contaba con redes financieras y recursos económicos para su funcionamiento; tenía conexiones mediáticas para difundir sus comunicados, centros de enseñanza y de formación, órganos de propaganda y manejaba intensivamente la red informática. Paradójicamente, Osama Bin Laden, líder de Al-Qaeda, había sido entrenado y financiado por Estados Unidos durante los años setenta, para conformar brigadas islamistas que combatieran al ejército soviético en Afganistán; estas mismas brigadas fueron la base de la nueva organización antiestadounidense.
La invasión a Irak y los intereses petroleros
La ofensiva contra el terrorismo no terminó con la ocupación de Afganistán, que sólo representaba un paso en la estrategia imperialista de Estados Unidos. Después, se enfocó en los países petroleros de la región, que desde tiempo atrás significaban un problema para los intereses estadounidenses: Irán e Irak. Asimismo, se incluyó a Corea del Norte. Estados Unidos los acusaba de ser gobiernos que protegían y financiaban terroristas y que poseían armas de destrucción masiva, lo que ponía en peligro la paz mundial (Ramirez, 2009) Páginas 249- 256.

La globalización en el mundo actual Aunque el proceso de globalización no es reciente, pues surgió con el capitalismo hace ya cerca de 500 años, el tipo de globalización que hoy vivimos tiene características particulares. Actualmente está asociada a las medidas instrumentadas por empresas y gobiernos, desde mediados de la década de los setenta, para reestructurar el sistema capitalista que había entrado en crisis.Tales medidas se sistematizaron en el Consenso de Washington. En un principio se trató de un listado de políticas económicas consideradas por los organismos financieros internacionales para los países latinoamericanos, con el objetivo de impulsar su crecimiento, tras la crisis del modelo de desarrollo de sustitución de importaciones. Posteriormente se convirtió en un programa de aplicación mundial que implicó la instrumentación de medidas como las siguientes: disciplina fiscal, reordenamiento de las prioridades del gasto público, reforma impositiva, liberalización de las tasas de interés, una tasa de cambio competitiva, liberalización del comercio internacional y entrada de inversiones extranjeras directas, privatización, desregulación laboral y derechos de propiedad.

Estas acciones tuvieron como objetivo incrementar la acumulación del capital y la productividad de las empresas por medio de tres estrategias:
a) Disminuir el costo del trabajo: salarios bajos, desregulación de las relaciones laborales, debilitamiento del sindicalismo, entre otras medidas.
b) Debilitar el papel del Estado como redistribuidor de la riqueza: privatización de sectores económicos y servicios públicos; programas de ajuste estructural y de austeridad impuestas por organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI); reducir el pago tributario de las empresas.
c) Fomentar el libre cambio: eliminar obstáculos al flujo de mercancías y capitales en el mundo.
Los agentes de la globalización
Los organismos internacionales que promueven y regulan la dinámica de la globalización, “el consejo de vigilancia planetaria”, son la Organización Mundial de Comercio (OMC), el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Se oponen a las barreras arancelarias y a todo tipo de reglamentación que obstaculice la libre circulación de capitales y mercancías. Por ejemplo, la OMC, que sustituyó al GATT, en 1995, se abroga el poder sobre los países miembros de calificar si las legislaciones nacionales en materia de trabajo, ambiente o salud pública son “contrarias a la libertad de comercio” o no, y exigir su derogación, por encima de la soberanía de esas naciones.
La globalización de los mercados, intercambio internacional de bienes y servicios, se vio favorecida con el desarrollo de la revolución informática. Tal incremento se debió, sobre todo, al uso de las computadoras personales a inicios de los ochenta. Se ha creado así, una economía capitalista interconectada que abarca todo el planeta, a través de la cual se realizan la mayoría de las transacciones financieras. Las tecnologías electrónicas y los sistemas modernos de transporte y comunicaciones permiten que esta red financiera y de negocios funcione de manera eficiente. Podemos decir que, por primera vez en la historia, todo el planeta está organizado en torno a un conjunto de reglas económicas comunes. Esta revolución de las tecnologías de la información ha acelerado la concentración de capital y de poder en las empresas transnacionales.
Los defensores de la globalización argumentan que no es posible ni deseable imponer algún tipo de regulación social o política a la economía mundializada, por ser una vía para el crecimiento y la prosperidad económica de todos los países del orbe; sin embargo, para todos es evidente que el libre flujo de mercancías y capitales ha beneficiado a los grandes consorcios transnacionales, en perjuicio de las economías de países en vías de desarrollo, como México, que han visto crecer el abismo que los separa de las potencias más ricas del planeta, el llamado grupo de los siete (G7): Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, Francia, Italia, Japón y Canadá. Los globalizadores son este selecto club de países, los globalizados son los países emergentes que han padecido los estragos de las crisis financieras globalizadas.
Varias de las crisis económicas por las que han atravesado los países emergentes han sido generadas por el capital financiero. La salida masiva de capitales de un país determinado lo obliga a rematar sus fuentes estratégicas de riqueza como los hidrocarburos y las telecomunicaciones, a favor de las empresas transnacionales. Así, las economías nacionales están controladas por los mercados financieros y por las transnacionales. (Ramirez, 2009) (Páginas 260- 261).

Capitalismo y desarrollo sustentable
¿Se ha sacrificado a la Tierra en aras de las ganancias materiales? Todo parece indicar que así está sucediendo, si no frenamos la voracidad del sistema económico capitalista que ha convertido en mercancía prácticamente todo lo existente y lo creado. Nosotros tenemos capacidad de acción como consumidores. Debemos entender que varios de los productos que usamos en nuestra vida diaria, tanto en su producción como en su utilización y desecho, representan una afectación para nuestro entorno natural, un costo que tendremos que pagar si no encontramos soluciones a nuestros problemas.
La explotación irracional de los recursos naturales, la contaminación del aire, la tierra y el agua, la afectación a la biodiversidad, han alterado el ritmo de la naturaleza, a tal grado que hoy el término “calentamiento global” forma parte de nuestro lenguaje cotidiano. No se trata del fin del mundo, pero tenemos que cambiar el rumbo. Nosotros y, sobre todo, los países desarrollados, que generan anualmente dos mil millones de toneladas de residuos industriales sólidos y cerca de 350 millones de toneladas de detritos peligrosos.
Los estragos generados en el ambiente por la producción, uso y desecho indiscriminado de todo tipo de objetos de la vida moderna, comenzaron a estar presentes en la conciencia mundial desde los años ochenta, dando lugar al surgimiento de un proyecto que pretendía conciliar el crecimiento económico con la protección del entorno natural, al que se llamó “desarrollo sustentable”. En la actualidad, muchos países han adoptado medidas para ajustarse a un desarrollo sustentable; otros, no; el caso de China, es el más sintomático, ya que debido a su gran actividad industrial de los últimos años, se ha convertido en el primer emisor de gas de efecto invernadero del planeta
Los acuerdos internacionales para tratar de contrarrestar el calentamiento global y la destrucción de la capa de ozono han tenido la oposición decidida del gobierno estadounidense, que se ha negado a firmar el Protocolo de Kioto para reducir la emisión de gas con efecto invernadero. Los intereses de las empresas transnacionales afectan negativamente el desarrollo sustentable, en la medida en que los flujos de inversiones que generan contaminantes buscan asentarse en países con una regulación ambiental baja para evadir restricciones, pero que de cualquier manera contaminan a todo el planeta. Por ello, en la Cumbre celebrada por la ONU en Johannesburgo en 2002, se calificó a la globalización como “el enemigo público número uno” del desarrollo sustentable.
En este mundo de flujo continuo de capitales, mercancías e información, se han desarrollado también poderosas organizaciones criminales interconectadas en actividades conjuntas por todo el planeta. Este fenómeno afecta profundamente a la economía, la política y la seguridad nacionales e internacionales, así como a la sociedad en general.
Estados Unidos se ha visto desplazado de su posición de potencia económica por sus competidores de la Unión Europea y del noreste asiático, en especial por el “circuito étnico chino” (China, Hong Kong, Taiwán y Singapur). Por si fuera poco, en el Foro Económico Mundial de Davos, en 2007, se hizo evidente el potencial de fuerzas económicas emergentes (Brasil, Rusia, India y China), bautizado como el bric, cuyas economías representan 40 por ciento del crecimiento mundial. Se considera que estos países pronto desplazarán a la dupla anglosajona de los primeros lugares, dando lugar a un nuevo orden económico mundial.
El avance de las empresas petroleras estatales es indicador significativo del declive del poderío estadounidense. Éstas comienzan a desplazar a las empresas transnacionales privadas anglosajonas (Exxon-Mobil, Royal-Dutch, British Petroleum y Chevron-Texaco). Las petroleras estatales: ARAMCO (Arabia Saudita), Gazprom (Rusia); Petrobras (Brasil), CNPC (China); NIOC (Irán); PDVSA (Venezuela); y Petronas (Malasia), controlan la tercera parte de la producción de petróleo y gas, y más de una tercera parte de las reservas de ambas; en tanto que las petroleras anglosajonas sólo producen 10 por ciento del petróleo y gas, y poseen apenas 3 por ciento de las reservas. Éste es un signo inocultable de la desglobalización, que reposiciona a los Estados-nación por encima de las transnacionales.
“Otro mundo es posible”, fue la frase emblemática de los opositores a la globalización, organizados en el Foro Social Mundial, realizado por primera vez en Porto Alegre, Brasil, en 2001. Desde entonces, se ha reunido cada año, en distintas sedes. Los altermundistas, como se ha llamado a los participantes en el Foro, se definen como un movimiento de solidaridad global, unidos para “luchar contra la concentración de la riqueza, la proliferación de la pobreza y la desigualdad, y la destrucción de nuestro planeta”. Este espacio es una estructura flexible en el que coinciden individuos, organizaciones y movimientos, tanto de las naciones desarrolladas, como de los países emergentes, que buscan impulsar acciones militantes para contrarrestar los males sociales provocados por el neoliberalismo y su principal apoyo, Estados Unidos.
Se trata de construir una “civilización mundial de la solidaridad y de la diversidad”, un mundo alternativo, una sociedad nueva sustentada en una estructura política y económica radicalmente diferentes a las sostenidas por el capitalismo global, que propicie una vida digna para todos y ponga en el centro al individuo social y no al mercado, y que se oponga al racismo, al machismo y a cualquier forma de discriminación.
Lo que se busca es mundializar la justicia social, por lo que señalan que su objetivo es “crear un mundo sin pobreza y sin desempleo, sin discriminación y sin injusticia, sin ninguna forma de terrorismo y sin la amenaza de guerra y opresión; un mundo basado en la plena democracia y en el respeto de los derechos humanos” (Ramirez, 2009) Páginas 265- 268).
México en tiempos de globalización y neoliberalismo (Ramirez, 2009) (Páginas 272- 274).
A mediados de 1980 se inició en nuestro país el proceso de liberalización, apertura e integración comercial. Para el gobierno priista, este modelo garantizaba la generación de un aparato productivo eficaz y la inserción del país en el nuevo contexto de la globalización. Con ese objetivo, México se integró al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio, en 1985 (GATT, hoy OMC), y firmó con Estados Unidos y Canadá el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLC o TLCAN), mismo que entró en vigor en enero de 1994.
Con el TLC, México obtuvo algunas ventajas en términos de intercambio comercial y de crecimiento económico —el comercio entre nuestro país y Estados Unidos se ha incrementado cinco veces entre 1994 y 2002, con una balanza comercial sistemáticamente favorable—; sin embargo, poco avanzó en la disminución de las desigualdades sociales y territoriales. De hecho, con la liberalización comercial aumentaron los niveles de desempleo y se deterioraron los salarios y las condiciones de trabajo. En el plano territorial se incrementaron las disparidades regionales, dándose una mayor inversión de capital y de flujos comerciales en los grandes centros urbanos y en la zona fronteriza norte; mientras que los estados del centro y sur del país, predominantemente agrícolas y con mano de obra barata pero poco calificada, quedaron fuera de los flujos de desarrollo.
La promoción del libre comercio en México se acompañó con políticas como: privatización del aparato productivo estatal, adecuación de la legislación laboral para beneficio de los inversionistas, abandono de la inversión en los servicios públicos de educación y salud, que se tradujo en una caída de su calidad y cobertura.
La privatización de empresas estatales significó su apertura al capital extranjero y de la reducción de aranceles. Se remataron empresas de sectores clave de la economía nacional como las telecomunicaciones (Telmex), la siderurgia (SICARTSA y AHM), la minería (Cananea), y la banca (Banamex, Bancomer). En la mayoría de los casos estas empresas fueron saneadas con recursos públicos antes de ser vendidas.
En la sociedad mexicana se incrementaron drásticamente los niveles de pobreza; en dos décadas, de 1980 a 1997, el índice de pobreza urbana aumentó en 25 por ciento, en tanto que en el campo se mantuvo en 54 por ciento. Buena parte del incremento de la pobreza en los centros urbanos obedeció al fenómeno migratorio del campo a la ciudad; es decir, la población que migró lo hizo con su pobreza y en la ciudad sólo la recreó en otro tipo de condiciones y actividades. La polarización social es tal que, mientras 20 por ciento de la población más pobre del país tiene 3.4 por ciento de los ingresos, 20 por ciento más pudiente se apropia de 57.6 por ciento.
Los sectores más afectados por la liberalización comercial fueron el agrícola y las comunidades rurales, en especial de la región centro y sur del país, por su bajo nivel educativo, su precaria infraestructura y escasa aglomeración de actividades económicas. A esto se sumaron las restricciones presupuestales y el abandono del aparato estatal, traducido en una asistencia técnica limitada y en la reducción de los créditos. Finalmente, el incremento del costo de los insumos para la agricultura y los bajos precios de los productos agrícolas han llevado al campo mexicano a una grave crisis. Los productores agrícolas mexicanos no pueden competir con Estados Unidos y Canadá debido a los fuertes subsidios que éstos reciben de sus gobiernos y por la diferencia abismal en maquinaria, métodos de cultivo, irrigación, insumos de mejor calidad, acceso a los mercados, etcétera.
La situación del campo mexicano se agravará aún más a partir de 2008, con la entrada en vigor de la liberalización comercial del maíz, fríjol, azúcar y leche.
Millones de mexicanos han emigrado a Estados Unidos en los últimos catorce años y se ha extendido el fenómeno migratorio a regiones y grupos sociales que no eran expulsores tradicionales de fuerza de trabajo, como es el caso de los migrantes urbanos. Se calcula que el promedio anual de migrantes a partir de la segunda mitad de los años noventa ha sido de 350 mil, como resultado del estancamiento económico de nuestro país y el crecimiento de la economía de Estados Unidos, que generó una mayor demanda de fuerza de trabajo; y aunque las condiciones en que laboran nuestros compatriotas son difíciles, para muchos es la única opción que les queda para mejorar su nivel de vida. La cantidad de emigrantes es tal, que las remesas que envían son la segunda fuente de ingresos de la economía nacional, sólo por debajo del petróleo. (Ramirez, 2009) (Páginas 272- 274).

ASESORIAS INTERSEMESTRAL:

EL DOCUMENTO SE ENCUENTRA COMPLETO, EN ESTE BLOG CON EL NOMBRE DE LECTURAS DE CONTEXTUALIZACIÓN EN LOS  ÁMBITOS…

Definición de contexto:

·         (del latín contextus) es un entorno físico o de situación a partir del cual se considera un hecho.

·         Conjunto de elementos o fenómenos que están completa y permanentemente relacionados entre sí.

Cuando hablamos de contextualizar, nos estamos refiriendo a la acción de poner algo o alguien en un contexto específico. Esto significa rodearlo de un entorno y de un conjunto de elementos que han sido combinados de una manera única y probablemente irrepetible a fin de permitir que se obtenga una mejor comprensión del todo. La contextualización es una herramienta característica de las ciencias sociales que suponen que los individuos nunca pueden ser aislados de su entorno como sucede con las ciencias naturales y que, por tanto, deben ser analizados siempre en relación con el conjunto de fenómenos que los rodean. Los elementos, situaciones o circunstancias que se dan en un determinado contexto no serán iguales a los elementos, situaciones o circunstancias que se den con otro contexto ya que todo aquello que los rodea y que influye en su conformación no será igual.


Distintos tipos de sociedad

Partamos de un hecho obvio: el ser humano necesita vivir en comunidad para asegurar su subsistencia. Sólo en cooperación con otros puede conseguir cosas tan simples y a la vez tan imprescindibles como alimento, transporte, un lugar donde habitar, la conservación de la salud, etcétera.

El ser humano necesita por fuerza organizarse con otros y repartirse las tareas para producir los bienes que necesita y contar con los servicios indispensables en su vida cotidiana. Es, por lo tanto, un ser social.

Por eso los seres humanos no existen aislados. Viven en comunidad, forman pueblos, ciudades, países; constituyen familias y crean parentescos; tienen familiares, amigos, vecinos, compadres, compañeros de escuela o de trabajo; se reúnen con otros en torno a creencias, aficiones e intereses comunes, como la religión, tendencias políticas o el gusto por algún deporte.

No hay un solo grupo social. Existen muchos de ellos, originados en muy diversas condiciones de tiempo y espacio. Los grupos sociales dependen de distintos momentos históricos o de determinadas circunstancias geográficas, económicas, políticas o religiosas.

Las relaciones entre personas dan origen a diversas formas de organización social, que pueden ser grupos como la familia, el pueblo, la ciudad, la nación o la comunidad internacional, o instituciones como la escuela, el sindicato, el partido político, la iglesia, la estructura de gobierno, etcétera.

Al conjunto de todas esas agrupaciones sociales -grupos e instituciones- se le llama sociedad.

La sociedad es el conjunto de individuos que tienen relaciones de interdependencia y que reunidos en grupos de diversas dimensiones y distintos significados, integran un grupo mayor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué es la sociedad?

Para poder entender un concepto tan abstracto y tan complejo, que todos los días utilizamos y del que difícilmente nos preguntamos sobre su amplio y rico significado, se puede agregar que la sociedad es una estructura formada por grupos interrelacionados entre sí, considerados como una unidad y que comparten una cultura común.

La sociedad en la que vivimos, el lugar que ocupamos en ella y los papeles que jugamos influyen tanto en la experiencia individual como en la conducta social. Somos producto de la sociedad en la que vivimos y del lugar que ocupamos en ella.

Características centrales de la sociedad. (Fuente: Zorrilla 1992.)

Una sociedad funciona de manera adecuada y normal cuando los actos sociales se desarrollan de manera eficiente y satisfactoria. Esto supera cualquier acción individual aislada que intente cumplir con todas las tareas sociales

 

¿Cuáles son las funciones de la sociedad?

Cabe agregar que la sociedad desempeña ciertas funciones a través de expresiones particulares que responden a distintos grupos sociales. A continuación se anotan, con un ejemplo en cada caso, cinco de las más Importantes:

• La reproducción biológica de sus miembros (por medio de la familia).

• La transmisión de normas sociales (educación).   

• Actividades económicas para satisfacer necesidades (fábricas).

• Mantener una armonía social (instituciones gubernamentales).

• Dar respuesta social a las necesidades religiosas (iglesias).

 

Clasificación de la sociedad

Son varias las formas en que se ha clasificado a la sociedad. La diferencia más importante para distinguir entre una y otra sociedad es la cultura de cada una. La sociedad se diferencia más por su cultura que por su estructura o funciones.

Por ello es importante recordar que la sociedad y la cultura están íntimamente ligadas, y sólo para efecto de análisis se puede hablar de ellas de manera separada. En este apartado abordaremos algunas de las muy variadas formas en que ha sido clasificada la sociedad a través del tiempo.

 Sociedad con predominio de un grupo

 Se ha hecho una clasificación de la sociedad a partir del predominio de un grupo o institución sobre los demás, y consiste en cuatro categorías principales:

 Sociedad dominada por la economía. Los empresarios gozan de un estatus alto, los valores comerciales y materiales tienen gran influencia en el comportamiento de las personas y se dedica más tiempo y dinero para el desarrollo de los grupos económicos.

 Sociedad dominada por la familia. Hay estrechos vínculos de parentesco y se da un lugar especial a los ancianos. El origen familiar determina el prestigio social.

 Sociedad dominada por la religión. Gira sobre aspectos sobrenaturales, resaltando las relaciones entre Dios o los dioses y el hombre. Prácticamente todos los grupos se encuentran subordinados a lo religioso.

 Sociedad dominada por la política. Existe una marcada presencia del Estado, el cual interviene en casi todos los aspectos de la vida social. Generalmente es un poder centralizado.

 

En la realidad estas sociedades no se encuentran de manera pura; es decir, no hay sociedad exclusivamente económica, familiar, religiosa o política. Estos aspectos, junto con otros importantes, como la educación, la recreación y el lenguaje, se encuentran presentes en toda sociedad; lo que varía es su peso, su influencia.

Tres tipos de sociedad

Veamos con mayor detalle otra clasificación más específica. En la sociología tiene un lugar destacado el estudio de tres tipos de sociedad: la tradicional, la industrial y la posindustrial.

¿Cuáles son los sectores en que se divide la economía?

En términos generales podemos decir que la economía de los países se divide, analíticamente, en tres sectores: primario, secundario y terciario. El primario corresponde principalmente a la agricultura, la minería, la pesca y la silvicultura; el secundario a la industria o a la producción de mercancías; el terciario a los servicios que incluyen entre otras actividades al comercio, a las finanzas, al transporte, a la sanidad y a la educación. Toda economía es una mezcla en proporciones diferentes de los tres sectores.

Así, las características fundamentales, en cada uno de los tres tipos de sociedad, reside en que el porcentaje mayor de la fuerza de trabajo se encuentra ubicado en alguno de los tres sectores.

A continuación se describen las principales características económicas y de organización social de estos 3 tipos de sociedad.

La sociedad tradicional

La economía de la sociedad tradicional es simple porque, para satisfacer sus necesidades, sus miembros utilizan directamente los bienes que les proporciona la naturaleza. En pocas ocasiones esos bienes sufren procesos de transformación. Para subsistir se recurre a la agricultura, a la cría de ganado, a la caza, a la pesca o a la recolección de frutos, hierbas o raíces.

¿Cómo es la economía de la sociedad tradicional?

En la economía tradicional la tecnología empleada es muy elemental, es decir, arcaica. Se recurre a la energía bruta de la naturaleza, como la fuerza animal, la del viento y la del agua; se usan herramientas que constituyen una extensión del cuerpo (como los martillos) y se utilizan armas simples como el hacha y las flechas.

Un tercer elemento que distingue a la economía tradicional es su sencilla división del trabajo; las actividades son poco diversificadas y muy simples. La división llega a existir únicamente por motivos de sexo y edad.

La sociedad tradicional tiene una economía de subsistencia, lo cual implica una actividad caracterizada por la reducida productividad del trabajo humano. Esto es lógico cuando se cuenta sólo con una tecnología arcaica y una baja división del trabajo; el resultado no podía ser otro. Como consecuencia, suelen escasear los productos básicos y se ocupa mucho tiempo en conseguidos.

Debido a estas condiciones, la sociedad tradicional pocas veces es exportadora. Aun si logran obtener excedentes de cualquier artículo, las dificultades de comunicación y transporte no facilitan la salida de los productos. Los intercambios sólo se llegan a dar entre sociedades vecinas y con limitado número de artículos.

La sociedad es reducida, es decir, numéricamente pequeña. Su nivel de subsistencia no permite un crecimiento demográfico alto y sostenido; sus niveles de mortalidad son muy elevados, principalmente entre los menores.

La organización social tradicional se apoya principalmente en dos aspectos: la parentela y los grupos de edad.

La parentela se sustenta en el reconocimiento de los lazos sanguíneos y en los vínculos matrimoniales. Otorga el reconocimiento social al ubicar a una persona en determinado papel, de acuerdo con su procedencia familiar.

Dentro de la sociedad tradicional no pertenecer a grupo alguno de parentela equivale a ser ajeno.

En la sociedad tradicional la parentela constituye una amplia red de interdependencia y ayuda mutua debido a las diversas obligaciones que origina entre sus miembros. Así, los diversos grupos de parentela son el principal pilar de toda organización social. Toda la vida comunitaria se desarrolla en torno a la parentela.

Los grupos de edad también determinan el papel del individuo en la sociedad. Niños, mujeres, jóvenes, padres, madres y ancianos tienen responsabilidades distintas tanto en la producción como en la organización y la toma de decisiones de la comunidad.

¿Qué importancia tienen los ancianos en la sociedad tradicional?

Los ancianos representan una función importante en la sociedad tradicional; se les otorgan niveles de mando, se les profesa respeto, admiración y se valora su experiencia. A nivel organizativo logran mantener unidos a los grupos y contribuyen, de manera determinante, a sostener un funcionamiento social ordenado.

El control social se ejerce de manera directa e inmediata, dado que el universo social es reducido y todos los miembros se conocen. En una aldea, alguien que violenta las normas establecidas es más fácil de ubicar y será rápidamente sancionado, a diferencia de lo que sucede en las grandes ciudades de la sociedad industrial.

En una pequeña comunidad, con pocas relaciones con otras comunidades, el control de cada miembro por todos los demás se realiza de manera directa y permanente.

La sociedad industrial

También se le conoce como sociedad avanzada, compleja, de masas o tecnológica. Aquí se opta por el término industrial con el propósito de diferenciar un nivel de desarrollo (más o menos común al conjunto de la sociedad actual), frente a otro que ya muestra sus tendencias en las sociedades más adelantadas.

Los principales factores que conforman su estructura económica se refieren a la relación entre la naturaleza y la técnica, la relación de la técnica y la producción, la productividad elevada y las necesidades de consumo.

En la sociedad industrial la naturaleza adquiere una relación especial con la técnica buscando un equilibrio, haciendo uso de máquinas, de tecnologías complejas, de conocimientos, con una tendencia de transformación.

La técnica se pone al servicio de la producción. La economía de la sociedad industrial se basa en una búsqueda permanente de mecanismos para producir más con el menor esfuerzo humano y con el uso extensivo de maquinaria altamente desarrollada. La relación económica de la sociedad más allá de sus fronteras le obliga a competir con la tecnología avanzada.

¿Cuáles son las consecuencias de una alta división del trabajo?

A diferencia de la sociedad tradicional, la industrial no posee una economía de subsistencia. Por el contrario, tiene una economía con capacidad de exportar los productos que produce. Además, la sociedad industrial demanda una elevada productividad, la cual no se alcanza sólo con una buena y variada tecnología.

Por otra parte, la marcada división del trabajo ha contribuido a que en la sociedad industrial se dé un divorcio entre el productor y el consumidor, anulando casi por completo la posibilidad de que se consuma lo que uno mismo produce. Esto es aún más difícil debido al incremento en las necesidades de consumo, fenómeno que sirve como motor de crecimiento económico y que incrementa la creatividad y la competencia.

La organización social en la sociedad industrial se caracteriza por su complejidad, por la influencia de la producción, por la búsqueda del esta tus adquirido y por la profesionalización.

Uno de los-principales rasgos de la sociedad industrial es su complejidad. Ésta aumenta en función del número de miembros debido a la cantidad y variedad de sistemas de liderazgo, a la variedad de interacciones sociales, a las numerosas organizaciones y grupos, y a la multiplicidad de roles.

Los diversos roles que asume una misma persona hacen compleja la organización social.

Un mismo individuo puede jugar el rol de padre de familia, de médico, de sindicalista, de miembro de un grupo religioso, de integrante de un equipo deportivo, de político, de artista, etc. Así, la organización social se conforma con numerosos grupos que interactúan de muchas maneras, conjugando intereses y roles individuales y logrando una complejidad social que únicamente es posible en la sociedad tecnológica.

Otro eje fundamental de la sociedad industrial es la producción, sus condiciones y sus consecuencias. Cada individuo es un productor y un gran consumidor. La vida gira en torno a la ocupación, el trabajo, la producción. No se puede imaginar a la sociedad industrial sin la fuerte presencia del mundo del trabajo y la multitud de redes y relaciones sociales que genera.

El estatus adquirido es el que una persona obtiene gracias a su desempeño, a su propia actividad, y sirve de impulso a la superación y al cambio de roles sociales, es una posición que se puede mejorar, según las condiciones del individuo.

En la sociedad tradicional predomina el estatus asignado o heredado. Para ubicar a una persona se pregunta sobre sus padres o su familia, a diferencia de la sociedad tecnológica, donde se pregunta por la ocupación laboral de la persona o por su nivel de estudios.

La profesionalización es uno más de los elementos que caracterizan a la sociedad industrial. En ésta el mundo ocupacional es demasiado amplio y diversificado; existen miles de ocupaciones que se derivan de una permanente división de tareas.

Toda la sociedad se ve cruzada por esa enorme división del trabajo, sin que haya excepciones.

Por ejemplo, en la fabricación de un automóvil no interviene un solo oficio ni una sola persona, son cientos de trabajadores con tareas distintas: soldadores, mecánicos, pintores, torneros, cargadores, dibujantes, ingenieros, etcétera. Es decir, la marcada división del trabajo ha contribuido a que ésta sea cada vez más especializada, con lo cual el productor directo pierde el control sobre el proceso de producción en su totalidad.

A pesar de la gran diversidad y amplitud, prevalece un orden jerárquico de las ocupaciones; un orden acordado que opera en todas las actividades productivas. Siguiendo el ejemplo anterior, a pesar de la gran cantidad de trabajadores y puestos, existen jerarquías o líneas de mando de manera muy definida, que permiten el trabajo conjunto. Pueden ir del jefe de departamento al maestro mecánico y su ayudante, o del director general y los gerentes hasta el jefe de mantenimiento.

La mentalidad en la sociedad industrial es compleja, son varios los aspectos que la integran, entre los que se encuentran el interés por la ciencia y la búsqueda del progreso, el alto valor que se le otorga. a la educación, la proliferación de ideas, la competencia, la productividad, la búsqueda del bienestar y de un mejor estatus. En la figura 3.5 se resumen las características generales de la sociedad industrial:

 

 

 

 

 

La sociedad posindustrial

La sociedad industrial se encuentra ya frente a una nueva etapa de desarrollo y de perfil social. Las características de esta nueva etapa aún no están suficientemente definidas. Algunos la denominan sociedad de consumo, sociedad opulenta o sociedad posmoderna.

En el acontecer social contemporáneo se aprecia una serie de cambios y de fuertes tendencias para superar a la sociedad tecnológica (industrial) y pasar a otro tipo de sociedad: la sociedad posindustrial.

Una de las características que ya se perfilan con claridad es el predominio del sector de servicios, por su peso económico y por la gran cantidad de mano de obra que emplea. Será el sector que concentre más trabajadores.

¿Cuáles son los cambios en el Mundo del trabajo?

Por otra parte, en las sociedades más avanzadas, los puestos de trabajo en la industria que requieren de mano de obra no calificada irán desapareciendo y serán sustituidos por maquinaria y nueva tecnología. Así, el trabajo manual, el esfuerzo físico, serán la excepción frente al predominio del trabajo intelectual. La automatización implica la formación de nuevos recursos humanos para ocuparse en las áreas técnicas, en la investigación, en las oficinas, los comercios y los transportes, entre otras actividades similares.

Otra tendencia es la disminución de las horas de trabajo y el aumento del tiempo libre (ocio). Los avances tecnológicos han permitido que se pase de jornadas de trabajo de 18 horas diarias (durante la: primera etapa de la Revolución Industrial) a jornadas de ocho horas al día. En algunas sociedades actuales se discute la posibilidad de disminuir el tiempo de trabajo diario a seis horas (en Alemania, por ejemplo).

En las sociedades más avanzadas se nota un importante incremento en el acceso a la educación generalizada y una mayor cobertura de los niveles educativos medio y superior. La mayoría de los jóvenes tiene acceso por lo menos al nivel secundario. No está lejos el día que, por primera vez en la historia de la humanidad, se vean sociedades’ donde la totalidad de su población cuente con estudios de nivel medio.

Un aspecto más, de particular importancia, es la presencia y la influencia de los medios masivos de comunicación. Es imposible pensar en el funcionamiento de las sociedades avanzadas sin los medios de comunicación.

El desarrollo de la informática y la cibernética ligada a la comunicación prevé un gran potencial que no sólo facilitará un acceso rápido y completo a la información, sino que permitirá borrar fronteras entre regiones y países. Esto influirá de manera determinante en la mentalidad de la nueva sociedad posindustrial. Se creará una fuerte interdependencia entre las culturas nacionales, al igual que la interdependencia económica.

¿Cuáles son los cuatro aspectos fundamentales de la sociedad posindustrial?

La creciente importancia económica del sector servicios, el mayor tiempo libre, el mayor acceso a la educación y la fuerte presencia de los medios masivos de comunicación, son cuatro de los aspectos fundamentales de la sociedad posindustrial

Como sucede en las sociedades industriales actuales, su desarrollo es desigual y fácilmente comprobable. Por ejemplo, al comparar la sociedad del sur de nuestro continente con sociedades europeas, las diferencias económicas, organizativas, sociales y culturales son evidentes. Así, lo descrito como rasgos de la sociedad posindustrial tiende a presentarse. En la sociedad y regiones con mejores condiciones de vida y de desarrollo. (Introducción a las ciencias sociales INITE, 2009) (Páginas 79-88).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Verdadero o falso

 Instrucciones: A continuación se presenta una serie de afirmaciones, identifícalas como falsas (F) o verdaderas (V), según corresponda.

 

 

1) Existe una diversidad de grupos sociales determinados por distintos momentos históricos, circunstancias geográficas, económicas políticas y religiosas.

 

 

 

2) Se dice que una sociedad es normal cuando los actos sociales se desarrollan de manera eficiente y satisfactoria.

 

 

 

3) La sociedad cumple con dos únicas funciones: la transmisión de normas sociales y el mantenimiento de la armonía social.

 

 

 

4) Por el predominio de un grupo o institución sobre los demás la sociedad puede ser familiar, religiosa y política.

 

 

 

5) La sociedad industrial se caracteriza por una reducida productividad de trabajo humano, sencilla división del trabajo y actividades poco diversificadas.

 

 

 

6) En la sociedad tradicional predomina el estatus asignado o heredado. .

 

 

 

7) El comercio, el transporte, las finanzas y la educación corresponden al sector económico terciario.

 

 

 

8) La organización social en la sociedad industrial se caracteriza por, la búsqueda del estatus adquirido, la profesionalización, el interés por la ciencia y la búsqueda del progreso.

 

 

 

9) El estatus adquirido impide el impulso a la superación y el cambio de roles sociales.

 

 

 

10) La sociedad pos industrial se caracteriza por el consumismo, la opulencia, un mayor avance tecnológico y de especialización, así como una creciente importancia económica del sector servicios.

 

 

 

11) La industria y la producción de mercancías corresponde al sector económico secundario.

 

 

 

12) La mentalidad de la organización social tradicional es fundamentalmente innovadora.

 

 

 

13) Es en la sociedad pos industrial donde existe una intervención marcada por parte del Estado, en las actividades

 

 

 

 

 

 

 

Valores y pautas sociales

En todo tipo de sociedad o de grupo existe una serie de valores compartidos que conforma criterios y conductas sociales. Son compartidos y todos los consideran válidos.

Los valores son hechos sociales importantes susceptibles de estudio y de análisis científico.

Son criterios que dan sentido y significado a la cultura y a la sociedad y permiten regular la actuación de los individuos.

¿Para qué sirven los valores?

Los valores sirven para que el grupo o la sociedad juzguen la importancia de las personas, las pautas y el comportamiento de los individuos. Los valores tienen tres importantes características sociales:

o Son algo que se comparte.

o Son tomados en serio.

o Se acompañan de emociones.

Cuando preguntamos sobre la situación social de alguna persona, en el fondo estamos preguntando por su valor social estimado conforme a diversos criterios, como por ejemplo el éxito o el fracaso económico. La evaluación social implica una comparación sobre lo que es mejor o peor, más alto o más bajo.

Por ejemplo, si la situación social de determinada persona se caracteriza por su participación en conflictos violentos y en robos, tiene antecedentes penales y nunca ha tenido ningún interés por la educación, entonces la evaluación social será negativa, es decir, a esa persona se le otorgará poco valor social. En la figura 3.8 se exponen los valores y sus estrechos vínculos con otros aspectos sociales:

Valores y pautas de conducta

Para conocer las pautas de conducta es necesario partir de los valores vigentes en una sociedad. Las pautas tienen diversa importancia según el contexto, las costumbres, las tradiciones y la cultura. Si enfrentamos una pauta ajena a nuestra cultura no le encontraremos sentido fácilmente o nos parecerá absurda o insignificante, por ejemplo, las limitaciones para comer carne de cerdo en la cultura árabe.

El alto valor que algunas sociedades otorgan al monoteísmo, al patriotismo y a la monogamia convierte en normas a las pautas de comportamiento religioso, patriótico y conyugal. Un filósofo puede asegurar que el mayor valor humano radica en la razón, pero eso no provocará que la mayoría de la sociedad comparta su opinión; el valor social se obtiene cuando una pauta de comportamiento es esencial en la vida cotidiana de una sociedad.

Las pautas que tienen el más alto valor social van acompañadas de la mayor conformidad y de una fuerte presión social para producidas.

Es decir, el mayor valor de una pauta implica que quien cumpla con ella esté más satisfecho que otras personas, pero tenga una mayor exigencia social para mantener dicha pauta de conducta. Un ejemplo sería el caso de un político exitoso, honesto y con una vida austera. La presión por parte de la sociedad para que se mantenga en la misma línea será mayor, comparada con la ejercida contra un vagabundo sin ninguna responsabilidad y que sobrevive gracias a las aportaciones colectivas.

Valores y roles

Los valores existen porque hay personas que pueden ser evaluadas a partir de su conducta, sus actividades y las referencias comparativas. Las personas expresan y simbolizan los valores, principalmente por medio de su rol social. Una persona puede tener más de un rol social y cada uno implica una serie de pautas de comportamiento. Éstas tienen diferente valoración: unas son muy importantes y otras menos.

Se considera que cada persona conoce los diferentes grados de valor de sus roles sociales y que siempre se concentrará en el más importante. La sociedad en su conjunto tiene también diferentes valores para los distintos roles; el nivel del valor obedece a muchas variables que pueden ir desde la edad y el sexo hasta la contribución social del individuo en determinado rol. Depende también, en gran parte, de la cultura dominante y de las principales instituciones sociales

Es cierto que el rol económico, familiar o religioso pueden tener un alto valor social en una cultura particular, pero también puede suceder que de manera individual se le asigne un mayor valor a un rol, independientemente de su carácter social. Por ejemplo, para una mujer puede tener mucho valor su rol como madre y un menor valor su rol como arquitecta. De un profesor se esperaría que su rol docente tuviera un mayor valor social que su rol religioso o económico.

La sociedad otorga a los roles sociales diversos grados de valoración social y se supone~ que deben coincidir con las formas de comportamiento de los individuos.

Valores y sanciones

Como ya se mencionó, el valor social atribuido a un conjunto de pautas ejerce una fuerte presión en las personas para que se comporten de talo cual manera. Los valores sociales actúan como criterios de comportamiento.

Así, a partir del comportamiento y de su valoración, en la sociedad existen

Recompensas y sanciones, que resultan lógicas y hasta obvias para cada sociedad, según la cultura dominante. Por ejemplo, en la sociedad contemporánea mexicana un gran escritor como Octavio Paz recibe el Premio Nobel de literatura y goza de un amplio reconocimiento; por lo contrario, un funcionario corrupto será repudiado por aquella.

La gravedad de la sanción o el nivel de recompensa dependerán del valor asignado a cada comportamiento. Los comportamientos o las acciones incorrectas recibirán distintos tipos de sanciones de acuerdo con la forma como se evalúe la gravedad de la falta o el daño ocasionado.

En resumen, el sistema de recompensas y sanciones vigente en una sociedad tiene su sustento en el sistema de valores. Si no existieran valores en una sociedad, o si no se reconociera que éstos tienen distintos grados de importancia, no sería posible ningún control social. Por ello, debe destacarse que el sistema de valores es el resultado de un saber social acumulado. Este sistema determina lo que les exige a las personas y lo que les prohíbe, lo que se elogia y recompensa y lo que se rechaza y castiga.

Clasificación y función de los valores

Ya hemos visto cómo los valores están vinculados con las pautas de comportamiento, con los roles y los procesos sociales. Cada uno de estos aspectos puede servir como referencia para la clasificación de los valores. Para una clasificación inicial se parte de dos aspectos: la sociedad y la cultura.

Respecto a la sociedad, existe una clasificación de valores donde los de mayor aprecio son deseables y vitales. Por ejemplo, la justicia y la solidaridad social son valores positivos.

No siempre se puede afirmar que lo que es bueno para la sociedad debe serio también para todos los individuos y viceversa. Por ejemplo, para un individuo puede ser positivo no trabajar y vivir de manera improductiva y a costa del trabajo de otros; para la sociedad representa una actitud negativa.

La función social de la cultura responde a un uso convencional de los términos religiosos, políticos, educativos, etc. No predomina en ella la escala de positivo o negativo, de superior o inferior. Los valores sociales en una cultura se expresan de manera compleja en cada una de las principales instituciones sociales (familia, religión, educación, etcétera).

Así, podemos afirmar que los valores sociales, al igual que las pautas, los roles y las sanciones, se institucionalizan. Los valores que durante largos periodos han sido asociados a cierto comportamiento cultural simplifican el funcionamiento de las instituciones. Por ejemplo, el respeto a la integridad física de las mujeres es fundamental para el buen funcionamiento de la familia.

Pautas

Las pautas de comportamiento se establecen a partir de la constante repetición, por muchas personas, de una misma forma de comportamiento.

Una pauta es algo hecho o formado para servir de modelo o de guía en la formación de otra cosa.

Cuando muchas personas de una sociedad hacen la misma cosa más o menos del mismo modo durante un largo periodo, se desarrolla un hábito social; la manera repetida de pensar y actuar se convierte en una pauta.

Existen dos importantes grupos de pautas: las costumbres y los usos. La diferencia entre ambas resulta difícil de percibir en ocasiones. Algunas pautas parecen ser costumbre y usos al mismo tiempo.

Las costumbres son pautas de comportamiento bastante extendidas. Se les considera como “lo que se hace”. Son pautas muy deseadas pero que no son impuestas estrictamente. Por ejemplo, que el novio acuda a la boda vestido de manera muy informal o que una orquesta famosa se presente sin su tradicional vestimenta o que de repente una pareja haga vida en común sin matrimonio previo, son pautas no indispensables para el buen funcionamiento de la sociedad.

La presión por cumplir con las costumbres es generalmente de orden negativo y no formal, como el ridículo, las burlas, el desaire y los chismes. Los usos son pautas menos obligatorias socialmente. Más que obligatorias, son maneras voluntarias de comportamiento. Por ejemplo, estrecharse la mano entre amigos y amigas o aplaudir al final de un concierto u obra de teatro.

No tiene gran trascendencia social que alguien no aplauda o no estire la mano para saludar a un conocido, pero se espera que toda persona bien socializada se comporte de acuerdo con ciertos principios. La aceptación intelectual de los usos correctos hace que la gente opine que tal persona está bien educada.

Existen tres aspectos que influyen de manera determinante en las pautas sociales. En la tabla 3.1 se resumen.

 

 

Estatus social

Toda persona tiene una ubicación social con respecto al lugar o grupo en donde realiza sus actividades económicas, políticas, culturales o recreativas, esa ubicación en el grupo y en el todo social es el estatus. El individuo y su estatus siempre se encuentran juntos.

El estatus social es la posición que ocupa la persona en la estructura de la sociedad, de acuerdo con la forma como es considerada y evaluada por ésta. Implica la situación o rango que la propia sociedad le es concedida al individuo por sus semejantes.

Existen dos tipos de estatus social, definidos de acuerdo con la forma en que se obtiene: el estatus logrado y el estatus asignado. En la tabla siguiente se sintetizan.

(Fuente: Fichter, 1993.)

Los individuos logran el estatus de gobernador, deportista o educador mediante sus propias oportunidades y conductas. En cambio, el estatus asignado no depende de las acciones o la conducta de la persona, pues lo tiene al nacer o lo obtiene en alguna etapa determinada de su vida. El estatus asignado se otorga a las personas por “lo que son” y no por “lo que hacen”; por ejemplo, la raza, el sexo, etcétera.

En la sociedad contemporánea hay diferencias en cuanto a la importancia de los símbolos o determinantes del estatus, pero existen ciertos criterios universales de aprobación o rechazo social, de estima o desestima. Por ejemplo, si el estatus se basa en la riqueza material y ésta fue obtenida por medio de actos de corrupción y cohecho, habrá poca estima social. Si el esta tus está determinado por el nivel educativo y un investigador de modestos recursos obtiene un premio Nobel, la estima social será alta.

Recuerda que estos criterios están contenidos en los valores sociales; en los aspectos que se consideran como importantes y apreciables. Se pueden definir seis factores que influyen de manera considerable en la determinación del estatus, que se expresan de manera combinada y con un peso mayor o menor dentro de cualquier tipo de sociedad. Ninguno de estos factores por sí solo puede establecer el estatus, por lo que siempre deben analizarse de manera combinada.

o El abolengo. Representa cierto valor social e involucra cuestiones de origen familiar.

o La riqueza. Es algo objetivo; es fácilmente identificable por la posesión de bienes.

 

o La utilidad funcional, es decir, el valor de lo que la persona “hace”.

o El nivel educativo, es decir, la cantidad y calidad de instrucción recibida por el individuo.

o Las características biológicas: el sexo, la belleza, la discapacidad.

o El poder. Se entiende como la influencia que una persona es capaz de ejercer sobre otras en la sociedad. El poder social es un criterio práctico para estimar el estatus.

Por lo general, el poder social está acorde con el estatus: lo acompaña y acrecienta. También hay que considerar que un estatus privilegiado permite tener acceso a las esferas de poder social, formar o no parte de él, o sólo aprovechar las relaciones sociales de alto nivel.

Finalmente conviene aclarar que cada persona puede tener varios estatus de acuerdo con los grupos de que forma parte, pero tendrá también un estatus principal o clave.

El estatus clave es la presencia social más amplia de la persona en el mundo que la rodea, y a través de esa posición la sociedad identifica e interpreta sus demás estatus.

Rol social

Hemos ‘visto que las pautas de comportamiento (acciones, actitudes, deberes y privilegios) son conductas establecidas socialmente. Se considera como rol social a un determinado número de pautas relacionadas entre sí y agrupadas en una función social. Por ejemplo, existen ciertas pautas de comportamiento que son constantes y se atribuyen a cada uno de los miembros de una familia. De los padres se espera que sean responsables de alimentar, educar y cuidar a sus hijos; de los hijos se espera que cumplan con sus estudios, ayuden a sus padres en labores menores y cooperen para una sana convivencia familiar. Al asumir ese comportamiento están desempeñando su rol social.

El rol social se determina y especifica por la necesidad social a la que responde y por el grupo social donde se realiza.

Cada persona tiene diversos roles, todos ellos vinculados y arraigados en sus habituales maneras de pensar y actuar.

Los roles se llaman sociales porque representan conductas uniformes compartidas por mucha gente. El rol se puede estudiar científicamente, se puede analizar en detalle y se puede observar en acción, puesto que son muchas las personas que realizan el mismo rol de manera más o menos similar. El rol típico de estudiante, de docente, de deportista, se puede reconocer fácilmente entre las personas comunes con las que se convive.

Toda persona participa en diversos grupos y en cada uno de ellos desempeña su parte o representa un rol. No puede inventar formas distintas para cada día en el mismo grupo; actúa de la manera como se tiene previsto, como se supone que lo debe hacer.

Son tres los aspectos que se combinan para construir el rol que ha de desempeñar el individuo. Ver figura

Aspectos que constituyen el rol del individuo. (Fuente: Fichter, 1993.)

Respondiendo a estos tres elementos, la persona realiza su rol social sujeto a pautas de comportamiento. Por ejemplo, para un profesor su rol se construye por la situación en la cual su actividad se desarrolla (una escuela, una aula, un conjunto de alumnos), por la función social que debe cumplir (cubrir los objetivos del programa, orientar a sus alumnos, contribuir en la formación de nuevos ciudadanos), y por el grupo al que pertenece (forma parte de un gremio que tiene sus reglas y normas de conducta y del cual la sociedad espera su cumplimiento).

Cabe agregar que los roles sociales no existen de manera aislada. Un rol social tiene su referencia en otros. Los diferentes roles que desempeña un individuo están relacionados entre sí, dentro de su propia personalidad. A su vez, éstos se encuentran también, separada o colectivamente, en conexión con los de otras personas. Esa conexión no es azarosa o por capricho, es un complemento de los roles. Los individuos se complementan mutuamente por medio de relaciones sociales recíprocas.

Existen sanciones sociales referidas al cumplimiento del rol social. La sociedad aprueba ciertas acciones y condena otras. El rigor de las sanciones es variable, según la gravedad social. Por ejemplo, la sanción no será igual para un alumno que lleva la mitad de sus cursos reprobados que para un padre que por comodidad abandona a su pequeño hijo, o para un médico que por negligencia complica la salud de su paciente, o para un deportista que por capricho se ausenta de una competencia.

Los roles sociales pueden ser clasificados de acuerdo con el valor social que se les asigne. Algunos son poco estimados y otros altamente valorados. Algunos tienen grandes exigencias y fuertes responsabilidades, mientras otros tienen pocas exigencias.

Ya hemos visto cómo toda persona desempeña más de un rol en la sociedad, según los grupos sociales en los que participe. Entre ellos existe un rol clave. Este rol implica reconocer que no existe un individuo sin límites de tiempo y de talento; una sola persona no puede dedicarse a todo y ser brillante en todo. Los niveles de oportunidad son variados y además la sociedad requiere de la especialización de las funciones.

El rol clave se determina de acuerdo con las funciones del individuo. Para el adulto puede ser su profesión y actividad económica; para un joven, el rol clave sería ser estudiante.

La interacción social

En la interacción social las acciones de una persona dependen de las acciones de otra y Viceversa. La interacción social es el resultado de la influencia mutua, no simplemente de una actividad paralela o simultánea.

Las interacciones sociales comprenden contactos ocasionales o incidentales, y relaciones profundas, perdurables, complejas. Algunas son formales, otras no. El contacto recíproco, la comunicación, la interacción, son tan esenciales para el individuo como para el grupo, de tal manera que sin ellas perecería la persona y el grupo dejaría de funcionar.

Las personas y los grupos se vinculan entre sí de múltiples maneras, por lo que la sociedad total es una amplia red de relaciones sociales. Por relaciones se entiende el lazo o vínculo que existe entre las personas y los grupos. En este sentido, no se limitan sólo a las relaciones familiares o a las de parentesco, sino que incluyen también las relaciones en el trabajo, en la escuela, en las iglesias, en los partidos políticos y en cualquier otro tipo de grupo, organización o institución.

Así, tenemos una amplia gama de interacciones, las cuales se pueden clasificar bajo los procesos de interacción social. Estos son fundamentales para el mantenimiento de la sociedad, en cuanto se desarrollan de manera regulada y sancionada. Se identifican dos tipos de procesos: los conjuntivos y los disyuntivos.

Los procesos sociales conjuntivos implican la participación de la gente en búsqueda de un objetivo benéfico, el cual ha de considerarse un-beneficio para el grupo y para la” sociedad. Se considera~ tres tipos: la cooperación,-la acomodación y la asimilación.

En los procesos sociales disyuntivos las personas tratan de obtener un beneficio impidiendo que otros lo logren. Los tres tipos de proceso son: el conflicto, la obstrucción y la competencia. En la tabla 3.3 puedes observar el contenido de los procesos de interacción social.

(Fuente: Fichter, 1993.)

Veamos el significado social que se le otorga a cada uno de los seis aspectos.

 Cooperación. Es cuando dos o más personas actúan conjuntamente para obtener un objetivo común. La cooperación es una relación recíproca, una forma solidaria de actuar en el grupo, es normal que se dé en la gestión de negocios, en la satisfacción de necesidades materiales, en la educación de los niños y en las formas de gobernar.

 Acomodación. Es el arreglo elemental que permite a las personas continuar sus actividades aun sin estar en completo acuerdo y en armonía total. Se actúa con el fin de evitar conflictos. La tolerancia es una actitud mínima en este proceso de interacción social. Puede suceder en un grupo de estudiantes en donde se tolera y respeta a los compañeros que no piensen igual, aun sin existir cooperación, buscando evitar riñas.

 Asimilación. Es el proceso en el cual las personas se asimilan entre sí, de modo que compartan pautas de conducta similares. Esto es más frecuente en las minorías étnicas o con pobladores no originarios de la región. Por ejemplo, en la Ciudad de México, donde llegan miles de personas originarias de zonas rurales, se dan procesos de asimilación entre la población citadina y la población rural; algunas expresiones de esta asimilación las encontramos en la música, la comida y el idioma.

 Conflicto. Es el proceso en el cual se busca aniquilar a otra persona, a otro grupo u otra sociedad. Es una exclusión total y abierta. Se manifiesta desde el hostigamiento entre dos personas o grupos, hasta una guerra entre dos sociedades o más.

 Obstrucción. Es el proceso social en el cual una de las personas o grupo contrario trata de impedir que otros logren un objetivo. La obstrucción puede presentarse junto con otro proceso, por ejemplo la/”cooperación. Tal sería el caso de los partidos políticos, que en ciertas circunstancias se necesitan mutuamente y actúan juntos en busca de un bien compartido, pero en momentos electorales se obstruyen total y abiertamente.

 Competición. Todos los grupos y personas compiten por un objeto, y esta rivalidad es muy fuerte cuando ese objeto es escaso o de gran valor. Por ejemplo, se compite a nivel de empresas para ganar mercado, o entre dos estudiantes para obtener mejores calificaciones y premios. (INITE, 2009) (Páginas 90-103).

 

 

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